La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que la reciente entrega de 37 capos (personas vinculadas a organizaciones criminales) a las autoridades de Estados Unidos fue una “decisión soberana” del Estado mexicano.

Durante su conferencia matutina, la mandataria aclaró que la acción no fue una respuesta a su reciente conversación telefónica con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sino el resultado de mecanismos de cooperación ya establecidos.

Cooperación, no subordinación

Sheinbaum enfatizó que el envío de estos perfiles se realizó a solicitud del Departamento de Justicia estadounidense, pero subrayó que cada caso pasó por un análisis riguroso del Consejo Nacional de Seguridad.

“No es ‘lo piden y ahí va’. Hay un análisis sobre si es importante para México, si se colabora, qué perfiles son. Es una decisión que pone primero la conveniencia para México”, puntualizó la presidenta.

Puntos clave de la operación en la entrega de los 37 capos:

  • Análisis Estratégico: La determinación se basó en criterios de seguridad nacional, seguridad pública y la protección de la soberanía.
  • Independencia Política: Se descartó que la entrega fuera para “quedar bien” con autoridades extranjeras tras la llamada con Trump.
  • Perfil de los implicados: Según la SSPC y la FGR, los 37 individuos estaban recluidos en diversos centros penitenciarios y son requeridos por delitos como tráfico de drogas y vínculos con el crimen organizado.

Protocolo y legalidad

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR) confirmaron que el traslado se realizó bajo estrictos protocolos institucionales, garantizando el respeto a los derechos humanos y en total apego a la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.

Con esta acción, el Gobierno de México reafirma su política de coordinación y reciprocidad bilateral, manteniendo el principio de respeto mutuo a la soberanía de ambas naciones.

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