Guanajuato reforzó su seguridad en los límites con Michoacán ante el posible “efecto cucaracha”, luego de que la tensión se agravó en ese estado tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.

Hay indicios de un posible desplazamiento de delincuentes hacia los municipios de Acámbaro y Pénjamo.

Así lo indicó al diario Milenio León el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, al señalar que el operativo “Paricutín” desplegado por la Federación incrementó la coordinación entre Guanajuato y Gobierno federal.

El número dos del gobierno estatal dijo que, tras el artero asesinato al alcalde de Uruapan, Guanajuato temió que el despliegue federal se redujera y pasar a Michoacán.

PREOCUPACIÓN GUANAJUATENSE

No obstante, Jiménez Lona dijo al mencionado diario que, tras la reunión del Gabinete de Seguridad la semana pasada, la Sedena y Guardia Nacional garantizaron que no habría reubicación de elementos, sino que se mantendrán.

“Hay un despliegue especial ahorita en los municipios Pénjamo y Acámbaro, donde sí se ha tenido información de que se han movido presuntos delincuentes”, explicó el funcionario.

“Es normal, ellos empiezan a sentir la presión y se empiezan a mover”, añadió el secretario de Gobierno.

Jiménez Lona señaló que además del reforzamiento en los límites con Michoacán, también hay un blindaje con las fronteras en otras entidades como con San Luis Potosí, donde ya se firmó un convenio de seguridad.

(Fotos: Archivo)

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