¡Día histórico y de locos, parientes! Venezuela despertó con una sacudida que se sintió en todo el mundo: Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores han sido capturados. La noticia corre como pólvora, pero mientras miles de venezolanos celebran la libertad en las calles, desde Estados Unidos, Donald Trump soltó una de esas frases que nos dejan con el Jesús en la boca y la soberanía temblando. El “Plan Maestro” y la sombra del petróleo Trump no se guardó nada. Presumió que la caída de Maduro fue un operativo de precisión, un plan perfectamente estructurado de meses donde se cuidó hasta el mínimo detalle del clima en Caracas. Sin embargo, en medio del festejo, el presidente de EE. UU. dejó claro que su papel de “salvador” tiene un precio. “Nosotros vamos a manejar el país”, soltó Trump, asegurando que su prioridad es reconstruir la infraestructura petrolera porque “mucho dinero va a salir del suelo”. Aquí es donde la puerca tuerce el rabo: queda la duda de si es un rescate por justicia o simplemente un cambio de dueño para el crudo venezolano. Incluso justificó esta intervención directa asegurando que en el entorno actual de Venezuela solo quedan “malas personas”. “No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control sin pensar en la gente. Nosotros nos haremos cargo hasta que haya una transición adecuada y juiciosa”. La respuesta de Sheinbaum: México no se deja Ante las declaraciones de Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum no se quedó callada y sacó la “biblia” de la diplomacia. Recordó que el Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas prohíbe textualmente el uso de la fuerza o la amenaza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Para el Gobierno de México, la postura es firme: ninguna nación debe intervenir en otra de forma incompatible con los propósitos de la ONU. Es un recordatorio elegante pero directo de que, por muy “fantástico” que se sienta el ejército de EE. UU., las reglas internacionales se respetan y México no es terreno para experimentos ajenos. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de María Corina Machado (@mariacorinamachado) Mancuerna por la libertad: El llamado de María Corina Por otro lado, la líder opositora María Corina Machado mantiene la fe en que este operativo es el cumplimiento de la ley internacional. Sin embargo, hay otra cara de la moneda que no podemos ignorar. Para millones de venezolanos, dentro y fuera de su patria, la intervención de EE. UU. y la captura de Maduro no son una “invasión”, sino la única vía real hacia la libertad tras décadas de crisis. Desde esta trinchera, el mensaje para la comunidad venezolana es claro: Es momento de movilizarse. La captura de Maduro es solo el inicio de la reconstrucción de una nación que clama libertad. ¡Venezuela será libre, pero que esa libertad le pertenezca a su gente y no a intereses externos! Compartir Navegación de entradas Crece entre jóvenes la decisión de someterse a la vasectomía por el alto costo de vida TESLA PIERDE EL TRONO: EL GIGANTE CHINO BYD SE CORONA COMO LÍDER MUNDIAL