En un fallo que ha sacudido los mercados internacionales, la justicia estadounidense puso un límite a la política comercial de la Casa Blanca. Este viernes, la Corte Suprema anula aranceles de Trump al considerar que el mandatario excedió su autoridad constitucional. Con una votación de 6 votos a favor y 3 en contra, el máximo tribunal determinó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no otorga facultades para imponer gravámenes de forma unilateral. Por esta razón, la decisión representa el golpe más severo a la agenda económica del presidente desde su regreso al poder.

El fallo redactado por el juez John Roberts enfatiza que el poder de imponer impuestos y aranceles reside exclusivamente en el Congreso. Al dictaminar que la Corte Suprema anula aranceles de Trump, se invalidan las cuotas impuestas el año pasado a productos de socios clave como México, Canadá y China. Asimismo, la sentencia detiene los cobros vinculados a la crisis del fentanilo y los llamados “aranceles recíprocos”. De esta manera, se frena una estrategia que el gobierno defendía como una herramienta de seguridad nacional, pero que los jueces calificaron como una extralimitación de funciones.

Impacto económico y reembolsos millonarios

Las repercusiones de esta noticia son inmediatas y profundas para el comercio exterior. En consecuencia, el gobierno de Estados Unidos dejará de percibir decenas de miles de millones de dólares por concepto de estos impuestos. Por otro lado, la decisión abre la puerta a una oleada de demandas por parte de empresas que buscan el reembolso de los aranceles ya pagados. Por lo tanto, el Departamento del Tesoro enfrenta ahora el reto de gestionar devoluciones que podrían sumar miles de millones de dólares. Igualmente, los mercados financieros reaccionaron positivamente ante la eliminación de esta incertidumbre comercial.

Finalmente, es importante notar que no todos los aranceles desaparecen con esta medida. En resumen, los gravámenes al acero, aluminio y automóviles impuestos bajo otras leyes (como la Sección 232) permanecen vigentes por ahora. No obstante, la esencia de la política arancelaria global del presidente ha quedado desmantelada. De igual forma, el mandatario ya ha expresado su frustración ante el fallo, calificándolo como un obstáculo para la soberanía económica de su país. Así pues, el caso de la Corte Suprema anula aranceles de Trump marca un precedente definitivo sobre los límites del poder presidencial en el siglo XXI.

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