(Fotografía:Especial)

Redacción: Victoria Dueñas

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfrentó este miércoles 11 de marzo su primera gran derrota en el Poder Legislativo. La ambiciosa reforma electoral, enviada hace apenas una semana, fue desechada al no alcanzar la mayoría calificada necesaria para cambios constitucionales.

El resultado de la votación

Pese a contar con la mayoría de Morena, la falta de apoyo de sus propios aliados (PT y PVEM) selló el destino de la iniciativa en la Cámara de Diputados:

  • A favor: 259 votos
  • En contra: 234 votos
  • Abstenciones: 1
  • Requisito: 330 votos (dos tercios de los presentes).

“Se desecha el proyecto de decreto enviado por la presidencia de la República”, declaró Kenia López, presidenta de la Cámara baja.

¿Qué buscaba la reforma?

El proyecto pretendía transformar el sistema político mexicano bajo tres ejes principales que generaron fricción incluso dentro del oficialismo:

  1. Recorte financiero: Reducción del 25% en el financiamiento público a los partidos políticos.
  2. Propaganda: Recorte de tiempos oficiales en medios de comunicación para publicidad electoral pagada con erario.
  3. Adiós a los Plurinominales: Eliminación de las listas proporcionales (200 diputados y 32 senadores que no son elegidos por voto directo).
  4. Control de candidaturas: Reducir el poder discrecional de las cúpulas partidistas para designar candidatos.

Fuego amigo: La ruptura con los aliados

La derrota no provino solo de la oposición (PAN). El Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM) le dieron la espalda a la mandataria bajo el argumento de que la reforma ponía en riesgo la existencia de las fuerzas políticas pequeñas y pavimentaba el camino hacia un “partido de Estado”.

Reginaldo Sandoval (PT) fue tajante: “La propuesta sí puede conducir a la ruta de un partido hegemónico”.

Lo que sigue: El “Plan B”

Ante el rechazo constitucional, Morena ya prepara una contraofensiva legal. Ricardo Monreal, líder de la bancada guinda, calificó el resultado como un “rechazo temporal” y anunció la estrategia a seguir:

  • Leyes secundarias: Se buscará modificar normativas que no requieren de la oposición ni de mayoría calificada.
  • Gira nacional: El partido iniciará un recorrido por el país para explicar las bondades del proyecto desechado.

Perspectiva analítica: Mientras la oposición celebra que el Gobierno “no convenció ni venció”, los analistas advierten que un “Plan B” vía leyes secundarias podría desatar una nueva batalla jurídica en la Suprema Corte.

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