(Fotografía:Especial) Redacción: Victoria Dueñas Dice el dicho popular que “pueblo chico, infierno grande”, pero en esta ocasión, al municipio de Coroneo le tocó ser el escenario de la justicia. En una jugada de esas que demuestran que la coordinación entre estados sí da frutos cuando se lo proponen, elementos ministeriales de Querétaro y Guanajuato unieron fuerzas para ponerle las esposas a una pareja que pensó que cruzando la frontera estatal se les iba a olvidar el “pendientito” que dejaron en San Juan del Río. Se trata de Laiza “N” y José “N”, quienes ya duermen tras las rejas luego de que se les cumplimentara una orden de aprehensión por el delito de homicidio doloso. El “operativo hormiga” en la frontera estatal La cosa no fue obra de la casualidad ni de un torpe retén de rutina. Los muchachos de la Policía de Investigación del Delito (PID) de Querétaro ya les venían pisando los talones a los sospechosos tras un hecho de sangre ocurrido en tierras sanjuanenses. Sin embargo, el rastro los llevó directo a territorio guanajuatense, específicamente al tranquilo municipio de Coroneo, una zona que por su ubicación geográfica suele ser atractiva para quienes buscan “enfriarse” un rato tras cometer alguna fechoría. Sabiendo que no podían llegar así como así a tierras ajenas, la Fiscalía queretana le echó un fonazo a la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de Guanajuato. Armaron el papeleo de colaboración interestatal rápido y se lanzaron al operativo en calles coronenses. En Celaya, una denuncia al 089 permitió ubicar y asegurar un vehículo robado que transportaba mercancía con un valor cercano a los 2 millones de pesos. La unidad fue localizada en la zona industrial, en aparente estado de abandono, con 27 tarimas de diversos productos.Esta… pic.twitter.com/Zf61EJ2CIq— Juan Mauro González Martínez (@MauroGonzalezMa) May 4, 2026 Al final, el despliegue fue limpio: ubicaron a la pareja, les cerraron el paso y, antes de que pudieran decir “yo no fui”, los agentes ya les estaban leyendo la cartilla de sus derechos constitucionales. No hubo necesidad de soltar balazos ni de armar una persecución de película; los trabajos de inteligencia hicieron lo suyo. De regreso a San Juan del Río a rendir cuentas Una vez que se confirmó que Laiza “N” y José “N” eran las “fichitas” que buscaba el juez, el protocolo corrió como agua. Los agentes de la AIC de Guanajuato entregaron a los detenidos a sus homólogos de Querétaro, quienes de inmediato los subieron a la patrulla de regreso para cruzar los límites del estado. A los imputados se les acusa formalmente de homicidio doloso, un delito que en ambos estados se castiga con bastantes años de prisión. Por ahora, ya fueron puestos a disposición de la autoridad judicial del lado queretano, donde se definirá si se les vincula a proceso y si se quedan tras las rejas de manera preventiva mientras se desahogan las investigaciones. Este caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia del blindaje y la comunicación en las zonas limítrofes entre Guanajuato y Querétaro, una frontera que, aunque a veces se calienta, esta vez sirvió para demostrar que para la ley no hay aduanas operativas que valgan. Compartir Navegación de entradas Emergencia sanitaria en alta mar: El caso del Hantavirus Guanajuato cierra fuerte: 600 citas de negocio y premios en el Tianguis Turístico 2026