(Fotografía:Especial)

La narrativa de la electromovilidad soberana sumó una nueva estampita con la presentación oficial del Olinia Carga auto eléctrico Sheinbaum. En lo que promete ser la solución definitiva para el pequeño comercio urbano, el Gobierno Federal le dio un giro a su proyecto automotriz insignia para pasar del transporte de pasajeros a una versión utilitaria pensada para el trabajo pesado. El anuncio incluyó especificaciones sobre su capacidad de carga, los supuestos costos accesibles y una hoja de ruta para su licitación y producción, aunque deja flotando la duda de siempre: cómo operará una flota comercial en un país donde los apagones de verano son tradición nacional.

La “supercamioneta” de los 12 huacales

El nuevo modelo utilitario fue presentado en la conferencia matutina no como un vehículo lujoso de última generación, sino como una herramienta modesta diseñada para adaptarse al bolsillo del repartidor promedio. Con una plataforma trasera capaz de soportar hasta 650 kilogramos y un volumen calculado de manera muy folclórica para acomodar exactamente 12 huacales en varios niveles, el vehículo busca colarse en la logística de “última milla”. La cabina mantiene un espacio austero para dos ocupantes, e incluye detalles de modernidad como una pantalla central de 7 pulgadas, puerto USB y conectividad Bluetooth, para que al menos el tráfico se vuelva ameno.

En el apartado técnico, la promesa del Ejecutivo es un motor de 13 kW alimentado por una batería de litio-ferrofosfato (LFP) de 14.7 kWh, la cual teóricamente ofrece un rango de autonomía superior a los 120 kilómetros. La gran novedad promocionada es que no requerirá infraestructura sofisticada, ya que podrá conectarse a cualquier tomacorriente doméstico de 110V para cargarse completamente en ocho horas, o en cuatro si se cuenta con una instalación de 220V.

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¿Cincuenta mil unidades o mucha fe en el calendario?

La viabilidad económica y logística del proyecto descansa sobre un calendario institucional que pretende avanzar con velocidad antes de que termine el año:

  • Precio proyectado: Se mantiene la estimación inicial cercana a los 150 mil pesos por unidad, buscando posicionarse como el utilitario eléctrico más barato del mercado.
  • Proceso de licitación: Las bases de la convocatoria para ensambladoras se publicarían hacia finales de septiembre, esperando recibir ofertas formales en noviembre para adjudicar la producción en diciembre.
  • Meta de manufactura: El plan estatal contempla que la planta seleccionada tenga la capacidad de ensamblar hasta 50 mil unidades al año.
  • Uso objetivo: Pequeños comerciantes, tianguistas, servicios de mensajería local y repartidores urbanos.

Entre el entusiasmo del folleto y la realidad del enchufe

Si bien presentar maquetas y prometer precios bajos resulta atractivo en las pantallas, la transición a la calle suele cobrar factura. Decir que un vehículo de carga se recargará “como si fuera un aire acondicionado” en el enchufe de la casa suena muy práctico en el papel, pero plantea preguntas serias sobre la resistencia de las redes eléctricas en colonias populares, donde la variación de voltaje es la norma y no la excepción.

Por otro lado, alcanzar un costo de 150 mil pesos manteniendo una capacidad de 650 kilos implica economías de escala que México aún no ha probado en el sector eléctrico nacional. Ensamblar baterías duraderas y motores capaces de subir pendientes inclinadas con la caja llena requerirá algo más que buenos deseos burocráticos. El verdadero examen del Olinia Carga no estará en la licitación de diciembre, sino el día que a un comerciante se le acabe la pila a medio camino y la garantía estatal tenga que salir al rescate.

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