Redacción: Victoria Dueñas Dice el dicho que “la burra no era arisca, la hicieron”, pero en el Congreso de Sinaloa lo que hicieron fue aplicar el clásico “dicen que me voy, pero quién sabe”. Ante la total y rotunda falta de acuerdos dentro de la bancada de Morena, el ansiado (o temido) relevo del Gobernador Rubén Rocha Moya quedó suspendido hasta nuevo aviso. Mientras los diputados locales deciden quién se queda con la silla, el Estado estará bajo el mando provisional de la Secretaria de Gobierno, Yeraldine Bonilla, quien de pronto se encontró al frente del barco en medio de la marejada. La pasarela de aspirantes y el juego de las sillas Entre los pasillos de la política guinda, la noche previa parecía desfile de candidatos. Los nombres sonaban más que tambora en fiesta patria: Yeraldine Bonilla, quien además de encargada del despacho suena para quedarse de forma definitiva. Eligio López Portillo, el líder de la bancada morenista. María Teresa Guerra, diputada con la mirada puesta en la Gubernatura. Y hasta el exsecretario de Agricultura, Julio Berdegué, cuyo nombre apareció en la quiniela de última hora. Sin embargo, a la hora de la verdad, el humo blanco brilló por su ausencia. Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo. pic.twitter.com/4QafpoSDPt— Rubén Rocha Moya (@rochamoya_) August 23, 2026 Madrugruguete con manifestación de fondo La cita en el Congreso estaba programada para las 8:00 de la mañana, coordinada milimétricamente con la marcha convocada por agrupaciones civiles y empresariales a las afueras del Palacio de Gobierno. La ciudadanía madrugó para exigir la salida definitiva del grupo de Rocha y demandar al Gobierno federal un plan de rescate para la entidad. El plan original era sencillo en el papel: abrir la sesión, pasar la propuesta por la Comisión de Puntos Constitucionales (donde Morena tiene 4 de 5 lugares) y enviarla directito al Pleno, controlado holgadamente por los 24 legisladores del partido guinda. Pero ni con la mayoría en la bolsa lograron ponerse de acuerdo sobre a quién darle el visto bueno. El fantasma del retorno y la oposición sin votos Para aderezar la incertidumbre, como la salida de Rocha se tramitó bajo la figura de licencia temporal, la puerta quedó entreabierta: en cualquier momento, si se alinean los astros (o los intereses), el gobernador podría decir “¡ya volví!”. Por su parte, los partidos de oposición —Movimiento Ciudadano y el PRI— anunciaron que buscarán impulsar un juicio. Sin embargo, en el terreno de la realidad matemática, carecen de los votos necesarios para mover un solo dedillo en el Congreso. Así las cosas en Sinaloa: la ciudadanía pide certezas, la oposición pide juicio, y en Morena siguen pidiendo “tiempo fuera” para ver quién agarra el timón. Por lo pronto, el relevo queda congelado, el barco sigue a la deriva y la política local nos regala otro capítulo de “Espérame tantito”. Compartir Navegación de entradas Policía Cibernética de Guanajuato alerta por falsas ofertas en compras de regreso a clasesv Guanajuato llevará sus seis Pueblos Mágicos a encuentro nacional en Tampico