(Fotografía:Especial) Una nueva etapa comienza para la Selección Mexicana. Rafael Márquez dirigirá este sábado 26 de septiembre su primer partido como entrenador del Tricolor, cuando México enfrente a Colombia en un amistoso que servirá como la primera prueba del proyecto rumbo a la Copa del Mundo de 2030. El encuentro se disputará en el M&T Bank Stadium de Baltimore, Maryland, a las 19:00 horas, tiempo del centro de México, y marcará el regreso de Márquez a la Selección desde una posición completamente distinta: después de cinco Mundiales como futbolista, ahora le corresponde tomar las decisiones desde el banquillo. No será únicamente un amistoso más. El encuentro representa el primer vistazo a las ideas que Márquez pretende implementar después de asumir el equipo que dejó Javier Aguirre tras el Mundial de 2026. Primera prueba: Colombia El rival ofrece una oportunidad inmediata para medir el nuevo proceso. Colombia será el primer adversario de una serie de cuatro partidos de preparación que México disputará entre septiembre y octubre. Después vendrán Perú, Estados Unidos y Chile, antes de que el Tricolor afronte en noviembre los cuartos de final de la Nations League de Concacaf. Eso convierte al duelo de esta noche en el primer paso de una etapa que eventualmente tendrá partidos oficiales, pero que por ahora permitirá experimentar y observar jugadores. Además, México tiene una cuenta pendiente con los colombianos: no derrota a Colombia desde 2010. Así que el estreno de Márquez llega frente a un rival que en los últimos enfrentamientos ha resultado complicado para el combinado nacional. Rafa no quiere comenzar desde cero Aunque se trata de un nuevo entrenador, Márquez dejó claro que no pretende desmontar inmediatamente todo lo realizado durante el ciclo anterior. El técnico mexicano explicó antes del encuentro que el poco tiempo disponible para trabajar obliga a conservar buena parte de las bases utilizadas durante el Mundial. “Hay que darle continuidad a lo que más o menos sí estaba funcionando”. Márquez incluso adelantó que el estilo de juego será inicialmente similar al mostrado por México durante la Copa del Mundo, aunque buscará incorporar gradualmente sus propias modificaciones. Su planteamiento es importante porque esta primera concentración llega apenas unas semanas después de asumir oficialmente el cargo. Por ello, ante Colombia probablemente habrá más continuidad que revolución. Primera convocatoria con caras conocidas y nuevas oportunidades Para iniciar el proceso, Márquez presentó una convocatoria originalmente integrada por 30 futbolistas, mezclando jugadores consolidados con elementos que buscan ganar terreno rumbo al siguiente ciclo mundialista. Entre los nombres que generan atención está Hirving “Chucky” Lozano, quien vuelve a aparecer alrededor del combinado nacional y es considerado entre las opciones para el encuentro ante Colombia. También aparecen futbolistas jóvenes que comienzan a tener una oportunidad dentro del nuevo ciclo. La primera lista ofrece así una pista de lo que Márquez pretende hacer durante los próximos meses: mantener una base experimentada, pero comenzar gradualmente la renovación que inevitablemente necesitará México para llegar a 2030. De capitán a entrenador (Fotografía:Especial) La imagen será particular. Durante años, Rafael Márquez fue uno de los principales referentes de México dentro del terreno de juego. Disputó cinco Copas del Mundo, fue capitán de la Selección durante diferentes etapas y ahora inicia otra historia con la camiseta nacional. Casi tres décadas después de su debut como futbolista del Tricolor, Márquez tendrá este sábado su segundo debut con México, aunque ahora estará junto a la banca. Su experiencia como entrenador incluye su paso por las categorías inferiores del Barcelona y posteriormente por el futbol de clubes antes de asumir la Selección Mexicana. Pero dirigir al combinado nacional representa un escenario diferente. Aquí el tiempo de trabajo es reducido, las concentraciones son cortas y cada Fecha FIFA se convierte en una oportunidad para probar jugadores y consolidar una idea. El verdadero objetivo está en 2030 El resultado ante Colombia tendrá importancia, pero el proyecto apenas comienza. México viene de disputar como anfitrión el Mundial de 2026 y ahora arranca un nuevo ciclo de cuatro años con una diferencia fundamental: en 2030 tendrá que volver a competir por un boleto mundialista, además de afrontar los torneos de Concacaf y diferentes partidos de preparación durante el camino. Por eso, los primeros encuentros servirán para comenzar a responder preguntas. Qué jugadores continuarán del proceso anterior, quiénes pueden convertirse en la nueva base del equipo, qué jóvenes recibirán oportunidades y cuánto cambiará realmente el estilo de juego son algunos de los puntos que empezarán a observarse desde esta noche. Colombia será apenas la primera prueba. Pero también será la primera oportunidad para descubrir cómo quiere jugar la Selección Mexicana de Rafael Márquez. Compartir Navegación de entradas Guanajuato coordina ruta de trabajo con más de 40 centros de rehabilitación para su regularización