Guanajuato es uno de los principales motores económicos del Bajío y las cifras así lo confirman.

De acuerdo con datos obtenidos por el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), entre abril y junio de este año la región del Bajío mexicano (conformada por Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato y Querétaro) registró un crecimiento anualizado de 4.1 por ciento en promedio.

Con esta cifra, señala un reporte de la agencia Notimex, se ha convertido en una de las zonas más importantes para el desarrollo del país: un verdadero motor de desarrollo.

Dicho crecimiento se origina principalmente de las actividades industriales, específicamente aquellas relacionadas con la manufactura.

Las actividades secundarias, del sector comercio y servicios, también tuvieron un incremento importante a lo largo del periodo examinado por INEGI en el ITAEE; pero tuvieron un incremento promedio menor en su desempeño económico dentro del motor mexicano del Bajío.

A lo largo de los últimos 7 años, el Bajío ha tenido un desempeño positivo, dice el análisis de Notimex.

Si bien ha experimentado altibajos, particularmente en 2013 y 2016, la región ha conservado su posición como el motor económico de México; tanto en un sentido figurativo como en uno literal: la manufactura automotriz ha sido históricamente un importante punto para mantener el desarrollo de la región; lo cual se ve reflejado en las elevadas tasas de crecimiento del sector dentro de esta región.

Desafortunadamente, a la luz de las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), este motor económico podría verse significativamente limitado.

El Bajío es responsable de poco menos del 15 por ciento de las exportaciones de México, muchas de ellas en la forma de unidades, piezas y refacciones automotrices, así como partes especializadas para el sector del transporte aeroespacial.

Otros sectores de relevancia en la región son la fabricación de plástico y hule, productos metálicos, equipo eléctrico, y sustancias químicas.

Más importante aun, esta industria representa casi dos terceras partes de las exportaciones del Bajío y aproximadamente 35% del Producto Interno Bruto en cada entidad. De aprobarse las más estrictas condiciones en las reglas de origen propuestas por Estados Unidos, se perdería una parte importante de la potencia de este motor económico de México.

A pesar de la incertidumbre que enfrenta el Bajío en el sector automotriz por la renegociación del TLCAN, se espera que la región siga como un potente motor de desarrollo económico en el país debido al interés de otras naciones fuera del continente americano. Por ello está llamado a ser el Silicon Valley mexicano, remata la nota de Notimex.

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