🔊 Escuchar esto El abastecimiento de combustible a León, Guanajuato, debe regularizarse, pues “no aguanta otra semana así el estado, no aguanta”. Así lo indicó el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, quien advirtió de las profundas consecuencias que sufrirá la entidad con el cierre del ducto de Hidalgo. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa Al ser interrogado acerca de si la explosión del ducto en Hidalgo, en el que murieron más de 80 personas, afecta a Guanajuato, el mandatario consideró que sí porque fue cerrado el ducto Azcapotzalco-Tula y el Tula-Salamanca, “que es el que nos abastece no solo de combustible, sino de material para refinarlo”, consignó el diario La Jornada. Comentó que Pemex había abierto el ducto Salamanca-León y se lograron descargar más de 30 mil barriles de gasolina. “¿Cuánto va a retrasar –la apertura del ducto-? No lo sabemos, eso, Pemex solo sabe cuándo se abre el ducto”, dijo el mandatario estatal. Agregó que el estado continúa trabajando en su estrategia de traer gasolina por ferrotanques y vigilar los ductos del estado cuando surten combustible. Diego Sinhue aseguró que en el estado está mejorando el abasto de gasolina, al pasar del 10 al 30 por ciento de gasolineras con servicio. El mandatario confió en que la Federación restablezca el servicio a través de los ductos, porque “no aguanta otra semana así el estado, no aguanta”. Exhortó a la población a no robar combustible y a no almacenarlo en bidones, porque puede ocurrir una tragedia. La Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas) dio a conocer que el poliducto que transporta petrolíferos de la refinería de Salamanca a la zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco, fue cerrado de manera intermitente por dos tomas clandestinas registradas el domingo. La primera fue detectada a 78 kilómetros de Salamanca, alrededor de las 10:38 de la mañana, y hubo un reporte cerca de las 18 horas de una fuga de gasolina cerca de Zapopan, Jalisco, con características similares a la observada en Hidalgo el viernes pasado. El diario La Jornada solicitó a Petróleos Mexicanos un informe sobre el estatus de operación de este poliducto, pero no hubo respuesta. Las obras de reparación en ambas tomas clandestinas se realizaron en un promedio de cuatro a seis horas, por lo que el poliducto, de unos 235 kilómetros de longitud, operó de manera intermitente. La toma clandestina debió ser reparada a las 22 horas del domingo. Pablo González, presidente de la Amegas, indicó que, pese a la intermitencia en la distribución de gasolinas del poliducto, el balance es positivo. Explicó que las autoridades programaron arribos de dobles remolques (fulles) con al menos 60 mil barriles de gasolina, y nueve de ellos tienen como itinerario llegar a estaciones de servicio que posean tanques con capacidad para 100 mil litros de combustible. [/read] Compartir