🔊 Escuchar esto Una investigadora mexicana trabaja desde un centro de investigación para combatir la diabetes, una enfermedad que padecen millones de personas en México y el mundo. Los factores principales que llevan a esta enfermedad son la edad y el envejecimiento. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa Pese a que esto es un hecho conocido por los especialistas, había sido poco abordado. Y ahora, un estudio dirigido por la investigadora mexicana Cristina Aguayo-Mazzucato en el Joslin Diabetes Center en Boston, Massachusetts, podría ser la base de nuevas terapias que prevengan el desarrollo de la diabetes tipo 2 al eliminar las células beta envejecidas, señala un reportaje del diario Reforma. “La diabetes es una enfermedad del envejecimiento, pero hasta ahora no se había estudiado si había una base de envejecimiento celular o si alguna intervención dirigida al envejecimiento celular podría tener un impacto en la enfermedad”, señala la investigadora a Reforma, en entrevista telefónica. “Nosotros sabemos que las células beta juegan un papel crucial en determinar si un estado de estrés metabólico, como resistencia a la insulina, sobrepeso y demás, se queda como tal o eventualmente se desarrolla en diabetes tipo 2”, añadió a Reforma la egresada de la Facultad de Medicina y del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la UNAM. Partiendo de esto, y dada la importancia de las células beta –que sintetizan y segregan insulina, la hormona que regula los niveles de glucosa en la sangre–, el equipo de investigadores se concentró en entender si había un proceso de envejecimiento celular en este grupo y si esto contribuía al desarrollo de la diabetes. Así, lo primero fue estudiar qué es lo que diferenciaba a una célula beta envejecida, o senescente, explica Aguayo-Mazzucato, primera autora del artículo que detalla la investigación en Cell Metabolism. “Caracterizamos qué diferenciaba a una célula de esas senescentes, o envejecida, de una joven y sana, y una vez que teníamos una idea clara de cuáles eran las diferencias, empezamos a desarrollar modelos de resistencia a la insulina, ya sea con fármacos o con una dieta alta en grasas, y lo que vimos es que en ambas situaciones el envejecimiento celular se aceleraba. “Realmente lo que estaba pasando es que estas células envejecían mucho más rápido de lo que normalmente hacían y esto llevaba una pérdida de su función, una pérdida de su identidad celular, y por lo tanto había un cuadro abierto de diabetes”, explicó a Reforma. Éste fue el primer gran hallazgo de su investigación: la importancia de la aceleración del envejecimiento celular en el desarrollo de la diabetes, un trabajo preliminar publicado en 2017. Los últimos tres años, sus esfuerzos estuvieron dirigidos a intentar dar solución a dos preguntas: ¿Qué pasa si se elimina específicamente este grupo de células envejecidas mediante terapias senolíticas? ¿Es posible revertir la enfermedad? “El resultado fue fascinante”, destacó la mexicana a Reforma. “Efectivamente, tanto usando un modelo transgénico como fármacos que ya están diseñados para sólo eliminar las células senescentes, en ambos casos pudimos recuperar la función de las células beta, mejorar los niveles de glucosa en la sangre y también mejorar la identidad de las células beta”, precisó. Los estudios de Aguayo-Mazzucato y su equipo se aplicaron en ratones, pero también analizaron muestras biológicas de donadores humanos, en las que pudieron comprobar, por ejemplo, que aquellas personas con diabetes tipo 2 mientras estaban vivas tenían un mayor porcentaje de células beta envejecidas. Asimismo, dijo la investigadora, personas con un mayor índice de masa corporal o que tenían sobrepeso u obesidad, que puede ser un reflejo indirecto de su estado de resistencia a la insulina, también contaban con un mayor porcentaje de células envejecidas. (Foto: Tomada del diario Reforma) [/read] Compartir