🔊 Escuchar esto Fuertes críticas se registraban este martes al decreto de la Secretaría de Salud en el que exentó a las industrias del acero, cemento y vidrio de parar labores a fin de que continúen las megaobras del actual gobierno como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el nuevo Aeropuerto de Santa Lucía. Estas tres grandes industrias se salvaron de la suspensión de labores por el coronavirus Covid-19 y podrán continuar operaciones con el mínimo de trabajadores, pero sólo para abastecer las megaobras del presidente Andrés Manuel López Obrador que forman parte de la 4T. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa La Secretaría de Salud federal publicó la noche del lunes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) una adecuación al acuerdo de actividades sustanciales para incluir a esas tres ramas industriales y librarlas del paro total. “Aquellas empresas de producción de acero, cemento y vidrio que tengan contratos vigentes con el Gobierno federal”, señala el decreto, “continuarán las actividades que les permitan cumplir con los compromisos de corto plazo exclusivamente para los proyectos de Dos Bocas, Tren Maya, Aeropuerto Felipe Ángeles, Corredor Transísmico. También pueden operar aquellas que tienen contratos considerados como indispensables para Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad. En el decreto del pasado 31 de marzo, las acereras, cementeras y vidrieras habían sido excluidas de las esenciales ante la contingencia. Incluso el lunes por la mañana, previo a la publicación del DOF, Cemex -una de las cementeras más grandes del mundo- había informado de la paralización hasta el 30 de abril de sus más de 30 plantas productores en el País, con lo que mandarían a descansar a más de 18 mil trabajadores. Ya por la noche, sin embargo, en un comunicado de tres párrafos, la empresa anunció su reanudación de actividades y sostuvo que lo hará con los protocolos de salud que mantienen un ambiente seguro. A su vez, Vitro informó a finales de marzo, que había reducido operaciones, principalmente de empresas del sector automotriz. El lunes, la Secretaría de Salud federal puntualizó que las empresas deberán informar a la Secretaría de Economía el número de trabajadores que resulte indispensable regresar a operaciones en un plazo no mayor a 24 horas tras la publicación del decreto. Lo mismo aplica para empresas consideradas necesarias para el mantenimiento, conservación y reparación de infraestructura crítica para servicios indispensable como energía eléctrica, en este caso, el suministro de carbón para las centrales de la CFE. El primero en alertar de esta medida fue el ex ministro de la Suprema Corte de la Nación, José Ramón Cossío, quien en su cuenta de la red Twitter condenó enérgicamente el decreto. “No es broma. Lo que enseguida comparto está en del Decreto publicado hoy en el Diario Oficial. Que cada quien juzgue”, escribió el ex ministro acompañando un PDF del decreto. [/read] Compartir