Es un pequeño guanajuatense ejemplar. Juan Antonio Rodríguez Martínez es un niño de 10 años que está por cursar el 5to grado de primaria. Su materia favorita es “matemáticas” y su sueño es convertirse en arquitecto, para brindar apoyo a personas con capacidades diferentes.

Toñito fue muy feliz el día que recibió su nueva silla de ruedas, por parte de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG), región noreste y de la fundación Vamos México.

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A través de estas acciones, la SEG impulsa la inclusión educativa y trabaja para responder a las diferentes necesidades de aprendizaje de las niñas, niños y adolescentes del estado.

El mismo aseguró sentirse muy feliz, pero que ya quiere regresar a la escuela, extraña a sus maestros, divertirse con sus compañeros. Incluso, envió un mensaje a la niñez guanajuatense: échenle muchas ganas a la escuela, para que saquen buena calificación y que no batallen mucho”.

Gracias a su silla de ruedas ha podido desplazarse con mayor facilidad para asistir a su escuela, la primaria “Francisco Villa”, ubicada en la localidad de Cieneguilla del Refugio del municipio de San Luis de la Paz.

Sin duda, esta escuela es un ejemplo de la inclusión educativa que ofrece la SEG, ya que, la inclusión la han puesto en práctica a diario.

De acuerdo con Ivón Nolasco (docente encargada de la escuela Francisco Villa), la silla de ruedas facilitó la movilidad de Toñito, “antes lo cargábamos para incluirlo en actividades, pero era difícil para nosotros y para él”.

“Ahora nosotros podemos incluirlo en todas las actividades, académicas, culturales y deportivas, me acuerdo que bailó el trenecito chuchuchu, fue la sensación, en lo cívico él ha dirigido los honores a la bandera, y nos dejó sorprendidos a todos, hemos tenido que adaptar y cambiar actividades para que él participe, cambiamos de futbol a la realización de un huerto, en el cual participó de principio a fin”, dijo.

En el mismo tema de inclusión educativa, Marcos Ontiveros Martínez, maestro de la escuela “Francisco Villa”, explicó que el trabajo de Toñito en el cierre de ciclo escolar 2019-2020 fue muy bueno, “respondió muy bien, entregó trabajos, contestó el cuadernillo de estudio, entregó videos y fotografías de sus actividades en casa. Le gusta mucho el dibujo y las matemáticas, aunque se le complican un poco, pero busca la solución. Estoy sorprendido porque él cada vez adquiere más habilidades, autonomía y seguridad, va mejorando en todos los aspectos”.

Por su parte, Guadalupe Martínez, la madre de Toñito, comentó lo siguiente, “Cuando estaba embarazada me dijeron que mi niño no iba a vivir, nació con hidrocefalia.” Por esto mismo, ella considera a su hijo como un milagro desde su nacimiento, se convirtió en un guerrero que se aferró con toda su fuerza a la vida.

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