En las últimas semanas están abundando videos que muestran dispositivos artesanales con los que supuestamente se mejora la oxigenación de pacientes con Covid-19.

Estos videos han sido compartidos en redes sociales incluso más de 270 mil veces en enero de 2021, cuando México atraviesa un empeoramiento de la crisis sanitaria.

Sin embargo, especialistas y autoridades advierten contra el uso de esos artefactos por su inefectividad y potencial riesgo para la salud, consignó la agencia AFP.

“Buenas tardes. Forma sencilla de generar concentrador de aire. Excelente para una emergencia”, dice una publicación en Facebook (1) junto al video de una mujer que muestra el proceso de fabricación a partir de un nebulizador.

Les vamos a presentar un nebulizador sencillo, de los que venden en la farmacia, cómo convertirlo o hacer que nos ayude para tener oxígeno en nuestros pulmones”, añade la mujer, antes de probar el supuesto concentrador de oxígeno en un hombre.

El hombre, vestido con una bata blanca, se identifica como “el doctor Miguel Valdés Galán” y un rastreo en Facebook con ese nombre llevó a una página en la que se hace llamar “El Doctor del Pueblo de Chiapas”.

DOCTOR PATITO

Una búsqueda en el Registro Nacional de Profesionistas de México con ese nombre por parte de la AFP no arrojó ningún resultado, pero otra con el nombre “Miguel Valdez Galán” llevó a un registro que acredita que un hombre llamado “Miguel Darío Valdez Galán” obtuvo en 1980 la licenciatura como Médico Cirujano por la UNAM.

Rastreos en bases de datos del Consejo Nacional de Certificación en Medicina General y el Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas no arrojaron registros con su nombre, con ninguna de las dos grafías para el apellido.

Una de las entradas que incluye el video lo acredita a “Astrid Manrique”, quien también subió la grabación en su perfil de Facebook.

En esa red social (1, 2), Twitter (1), Instagram (1) y YouTube (1) circulan grabaciones similares con la diferencia de que sustituyen el nebulizador por una bomba de aire común.

BOMBITA COMO DE LA PECERA

“Esa bombita es de la pecera que tenía yo”, dice un hombre recostado en una cama que afirma recibir “oxígeno” mediante el dispositivo que fabricó.

Estos videos circulan entre usuarios localizados en México y grupos en Facebook de este país desde principios de enero, cuando en varias entidades se registraban niveles de ocupación hospitalaria superiores al 90 por ciento, debido a la pandemia por el coronavirus.

A mediados de mes, los ciudadanos tenían que hacer hasta cinco horas de fila para adquirir o rellenar tanques de oxígeno.

No obstante, especialistas consultados por la misma AFP estiman que por la complejidad con la que trabaja un concentrador de oxígeno no es posible su fabricación doméstica.

Además, advierten que los mecanismos que se muestran en redes sociales no tienen el rendimiento requerido por un paciente con bajos niveles de oxígeno en sangre, por lo que puede generar una falsa sensación de seguridad.

CÓMO SON LOS CONCENTRADORES

Un concentrador de oxígeno es un dispositivo médico “diseñado para concentrar el oxígeno a partir del aire ambiente” y suministrarlo al paciente, de acuerdo con las especificaciones técnicas publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2016.

El aparato separa el oxígeno mediante filtros de zeolita, “mineral que tiene gran afinidad por el nitrógeno”, explicó a AFP Factual Nicolás Roux, jefe de Rehabilitación y Cuidados Respiratorios del Hospital Italiano de Buenos Aires, Argentina.

Los concentradores de oxígeno se utilizan en pacientes con hipoxemia, es decir, con bajos niveles de oxígeno en sangre.

Existen ciertas enfermedades que afectan la capacidad de los pulmones de realizar un correcto intercambio de gases, es decir eliminar dióxido de carbono y recibir oxígeno. (…) Covid-19 es una de esas enfermedades”, añadió Roux.

La enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2 “ocasiona neumonía, una infección que inflama uno o ambos pulmones y se pueden llenar de líquido o material purulento (…) por eso el paciente presenta falta de aire y baja su oxigenación”, dijo a la AFP Ramón Aguilar, presidente en México de la Sociedad Latinoamericana de Cuidados Respiratorios.

La razón para dar oxígeno, explicó Aguilar, es ayudar a las zonas de los pulmones “sin líquido ni material purulento a que oxigenen mejor y así disminuir el trabajo respiratorio, disminuir o eliminar la falta de aire y el trabajo para el corazón”.

IMPOSIBLE FABRICACIÓN

“Por la complejidad de su funcionamiento y por ser un equipo de uso medicinal no es posible su fabricación de manera casera u hogareña”, advirtió Roux, el especialista en cuidados respiratorios.

En los videos virales, las personas afirman haber creado un concentrador de oxígeno a partir de bombas de aire como las que se utilizan en una pecera o de nebulizadores medicinales.

Aguilar explicó que ambos dispositivos hacen circular aire con una concentración de oxígeno idéntica a la existente en el ambiente, aproximadamente 21 por ciento, mientras que la concentración de oxígeno que requiere un paciente con hipoxemia es de alrededor de 90 por ciento.

En sus especificaciones técnicas sobre estos dispositivos, la OMS establece que “el concentrador deberá ser capaz de suministrar un flujo continuo de oxígeno a una concentración mayor del 82 por ciento”.

Una consecuencia de usar un compresor de aire, es que el paciente seguirá oxigenando mal al no recibir una concentración alta de oxígeno (…) su corazón trabajará más y corre el riesgo de lesionar las partes del pulmón ‘sanas’ y esto al final le puede llevar a la muerte”, alertó Aguilar.

(Foto: Tomada de la agencia AFP)

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