El millonario empresario Carlos Slim, dueño de una de las constructoras de la línea del metro de la Ciudad de México que colapsó en mayo dejando 26 muertos, se comprometió a reparar y costear de forma íntegra el tramo accidentado con el fin de que vuelva a funcionar en un año.

Así lo indicó este miércoles el presidente Andrés Manuel López Obrador, un día después de reunirse con el multimillonario quien mostró al mandatario su convencimiento de que la obra la realizaron los mejores expertos.

“Estoy convencido que desde su inicio no tiene vicios”, había dicho Slim la víspera al salir de la reunión, consignó la agencia AP.

Sin embargo, el informe preliminar de expertos difundido por las autoridades hace dos semanas indicó que los primeros indicios apuntan a que el accidente se debió a una “falla estructural” relacionada con deficiencias en el proceso constructivo y soldaduras no concluidas o mal ejecutadas, entre otros aspectos.

NO LE COSTARÁ AL PUEBLO

López Obrador indicó el miércoles que, independientemente de si la obra estuvo bien o mal construida y de los resultados a los que llegue la investigación judicial que está en marcha, Slim le aseguró “que se va a hacer cargo de la reconstrucción de todo el tramo cuidando que quede con toda la seguridad necesaria y sin que le cueste al pueblo”.

Va a pagar todo, se comprometió a eso. No va a esperar a la cuestión judicial… para que en un año esté funcionando de nuevo la línea en beneficio de la gente”, añadió el tabasqueño.

El informe preliminar sobre la sección que se cayó encontró defectos de construcción que datan de cuando la línea se edificó entre 2010 y 2012, pero dichos defectos estaban ocultos y probablemente no habría sido posible detectarlos en una inspección visual.

INFORME CONTUNDENTE

Sin embargo, al día siguiente de divulgarse ese documento, el Colegio de Ingenieros Civiles presentó los resultados de una inspección visual del resto de la línea que halló problemas en aproximadamente una tercera parte de su extensión.

Detectaron grietas en columnas y en vigas de soporte, riostras chuecas, filtraciones de agua de lluvia y vigas de metal que podrían no cumplir con los estándares debido a que fueron soldadas por la mitad o no estaban colocadas adecuadamente sobre amortiguadores de hule, detalles muy importantes en una ciudad de gran actividad sísmica como es la capital mexicana, añadió la información de AP.

Los problemas hallados en la llamada “Línea Dorada” empezaron a surgir muy pronto: costó mil 300 millones de dólares —50 por ciento más de lo previsto—, sufrió repetidas demoras en su construcción y se vio afectada por acusaciones de fallas de diseño, corrupción y conflictos de interés.

5 HOSPITALIZADOS AÚN

Todos esos detalles parecen avalar los reportes de que se apresuró la finalización del proyecto, inaugurado cuando el actual canciller Marcelo Ebrard estaba a punto de terminar su mandato como alcalde de la capital a fines de 2012.

Pero también ponen en duda si fue suficiente el mantenimiento que dieron a la línea las posteriores administraciones de Miguel Ángel Mancera y de la actual alcaldesa Claudia Sheinbaum.

A más de un mes y medio del accidente todavía hay cinco personas hospitalizadas, según el gobierno de la ciudad.

(Foto: Tomada de la agencia AP)

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