(Fotografía:Especial) En el marco de los 100 años de la promulgación de la Ley de Tolerancia de Cultos—popularmente conocida como la Ley Calles—, la Iglesia católica ha emitido un mensaje centrado en la reconciliación, el perdón y el rechazo absoluto a cualquier manifestación de violencia. Este acontecimiento histórico, que entre 1926 y 1929 desencadenó el conflicto armado conocido como la Guerra Cristera con un profundo impacto en el estado de Guanajuato, es recordado hoy desde una perspectiva de sanación de heridas del pasado. El llamado eclesiástico busca invitar a la ciudadanía a la reflexión histórica y a la construcción de una cultura de paz basada en el respeto a la libertad de fe y la convivencia armónica. El mensaje actual: Sanar el pasado y construir la paz Con motivo del centenario de este episodio legislativo y social, la representación eclesiástica compartió una postura orientada hacia la unidad y el diálogo interinstitucional. A un siglo de distancia del inicio de las tensiones derivadas de la Ley Calles Guerra Cristera, el mensaje institucional enfatiza que la memoria de aquellos acontecimientos debe servir como un recordatorio para evitar la polarización en la sociedad contemporánea. En regiones de arraigada tradición espiritual como la zona del Bajío y el estado de Guanajuato, la conmemoración de esta fecha se aborda desde la importancia de valorar las libertades cívicas y de cultos conquistadas a lo largo del tiempo. Las autoridades religiosas reiteraron que la fe y el compromiso ciudadano deben canalizarse siempre a través de medios pacíficos, promoviendo la comprensión mutua, el respeto al Estado de derecho y la superación de agravios históricos. (Fotografía:Especial) Contexto histórico: ¿Qué fue la Ley Calles y cómo impactó al país? Para entender la trascendencia de este centenario, es necesario revisar los antecedentes históricos que configuraron el panorama del México del siglo XX: Promulgación en 1926: Durante el gobierno del presidente Plutarco Elías Calles, se expidió la Ley de Tolerancia de Cultos para reglamentar el artículo 130 constitucional. Contenido y restricciones: La normativa reformó el Código Penal para tipificar como delitos la participación de ministros de culto en asuntos políticos, la enseñanza religiosa en escuelas primarias y el culto fuera de los templos. Respuesta social y conflicto armado: La aplicación severa de la medida generó descontento en vastos sectores de la población, desencadenando la contienda armada de la Guerra Cristera en diversos estados del centro del país. Los Acuerdos de 1929: Tras tres años de confrontación, las partes firmaron pactos que restablecieron el culto y permitieron la reapertura de los templos sin derogar formalmente el texto legal en ese momento. La evolución hacia la libertad religiosa contemporánea A lo largo del siglo transcurrido desde la promulgación de la Ley Calles Guerra Cristera, el marco legal mexicano ha experimentado transformaciones significativas para adaptarse a las exigencias de pluralidad y derechos humanos. La reforma constitucional de 1992 marcó un hito definitivo al otorgar reconocimiento jurídico a las asociaciones religiosas y establecer bases renovadas de relación entre las iglesias y el Estado. En la actualidad, el marco jurídico garantiza la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión como un derecho fundamental. Por ello, la conmemoración de este centenario representa una oportunidad para ponderar el avance de las instituciones mexicanas hacia la tolerancia, asegurando que la historia funcione como una guía para fortalecer la paz social y el respeto irrestricto a los valores fundamentales de la comunidad. (Fotografía:Especial) Compartir Navegación de entradas ¡Por fin! Adiós al lodo y a los baches: El nuevo camino que cambia la vida en La Mesa de Jesús