🔊 Escuchar esto La dieta del Keto no es tan segura como la recomiendan. Raquel Valenzuela Argüelles, nutrióloga de la Dirección General del Deporte Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advirtió que esta dieta popular es muy peligrosa. Este régimen alimenticio ha aumentado su popularidad debido a que en los últimos años se ha demostrado ser eficaz en la pérdida de peso, sin embargo, lo hace de una forma errónea. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa “Esta dieta propicia la pérdida de peso, pero no se pierde grasa, sino líquidos, masa muscular o tejido magro”, explicó Raquel Valenzuela Argüelles, nutrióloga UNAM, a la agencia Notimex. La dieta Keto y el ayuno intermitente representan riesgos para la salud y son poco eficaces. Por recomendar la ingesta de grasas y proteínas en exceso, se corre el riesgo de aumentar el ácido úrico, colesterol y los triglicéridos en el organismo, alertó Valenzuela Argüelles. Este tipo de dietas son hiperprotéicas, es decir, se basan en el consumo abundante de proteínas, y son bajas en carbohidratos, cuyo consumo reducido conducen a un déficit de energía, explicó. “Para que el cuerpo esté bien nutrido, primero se deben cubrir los requerimientos de energía, si no es así, el organismo echará mano de las proteínas, pero no sólo las que se ingieren en la comida, sino las que están en los músculos”. Ante la popularidad que han adquirido, la universitaria aclaró: “estas dietas no promueven buenos hábitos de alimentación, que debería ser el objetivo a largo plazo, porque no se llevan a cabo por periodos prolongados. Pueden propiciar la pérdida de peso, pero no se pierde grasa, sino líquidos, masa muscular o tejido magro”. SUS CONSECUENCIAS El consumo de proteínas en exceso (carnes, huevo y leche, entre otras) detonan el riesgo de aumentar los niveles de ácido úrico, colesterol y triglicéridos. “Este proceso se contrapone con el principio de búsqueda de la salud”, explicó. A largo plazo, “dietas como la ‘Keto’ producen un efecto similar al que experimenta un diabético, que carece de la glucosa necesaria para llevar a las células. Como no hay carbohidratos, tampoco hay glucosa, y esto crea un efecto en el metabolismo llamado ‘cetosis’, mediante el cual el organismo produce acetona y sus compuestos derivados”, detalló. En cuanto a los ayunos intermitentes, la nutrióloga destacó que su carta de presentación es desintoxicar el cuerpo, y aunque se asegura que son benéficos por esa razón, en realidad el organismo es sometido a un estado de estrés. Entonces su reacción natural es protegerse: al continuar con las actividades cotidianas y carecer del combustible necesario, empieza a quemar masa muscular y a producir sustancias que tienen más efectos perjudiciales que benéficos para la salud. Valenzuela Argüelles, quien tiene a su cargo la evaluación morfofuncional de los deportistas que acuden a Medicina del Deporte, indicó que el eje de estas dietas populares es comer menos, lo que hace al organismo bajar su metabolismo. “En suma, el ayuno intermitente y la dieta keto no son sostenibles; es decir, no cumplen con el propósito de crear buenos hábitos de alimentación. Además, si se habla de costo-beneficio, también es importante prever el efecto rebote”. En cuanto al riesgo de descompensación, recalcó que algunos efectos de la dieta ‘Keto’ son perder músculo y líquidos, aumentar ácido úrico, colesterol y triglicéridos en sangre. En cuanto al ayuno intermitente, produce sustancias tóxicas y desencadena reacciones químicas que, de otro modo, no se presentan en el cuerpo. Al llevar la dieta, un efecto en el organismo es la cetosis, por lo que recomendó hacerse análisis en caso de tener malestares. QUÉ ES La dieta Keto es un esquema de alimentación que deja de lado al consumo de azúcares para agilizar el metabolismo y perder peso. La popularidad de este régimen de nutrición que provoca la rápida pérdida de peso, se ha adquirido sobre todo entre los jóvenes, quienes desconocen que debido a que el organismo necesita energía, este lo toma de las proteínas de los músculos, por lo que se pierde masa muscular, no grasa. (Foto: Tomada de Notimex) [/read] Compartir