🔊 Escuchar esto Cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador realiza una confrontación de hechos, noticias o información publicada, es un verdadero ejercicio a la libertad de expresión, pero cuando se confronta con los medios de comunicación, académicos o líderes de opinión, es un atentado. Así lo dijo al diario El Universal el ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Ramón Cossío Díaz. El experto advirtió que, actualmente, en México hay un ambiente de polarización que se enfatiza con los señalamientos que el presidente hace contra determinadas personas o empresas de comunicación y puede poner en riesgo a los periodistas. En algunas ocasiones, el presidente confronta a la noticia y, en otras, al periodista o al medio de comunicación. Cuando se confronta la noticia, la afirmación, el hecho, me parece un ejercicio legítimo. No tiene el presidente ni nadie por qué estar de acuerdo con los datos, los reportes o la interpretación de la opinión de columnistas y articulistas”, dijo Cossío al mencionado diario. Los que me parecen muy preocupantes son los ataques ad hominem al periodista fulano de tal o al articulista mengano de tal porque es conservador, fifí o pagado, porque ahí no me parece que se esté construyendo ningún tipo de ejercicio de libertad de expresión y aún más complicado me parece la denostación de los medios como si éstos, todos ellos, fueran un conjunto o una unidad, eso me parece que ya no forma parte de la libertad de expresión”, añadió. ESTO TIENE QUE PARAR El ministro habló después del desplegado publicado por 650 personajes de la vida pública mexicana en el que condenaron enérgicamente los ataques del tabasqueño a la prensa. “En defensa de la libertad de expresión” es el título del desplegado firmado por poetas, científicos, artistas, escritores, académicos, intelectuales, periodistas, cineastas, donde advierten que López Obrador “pretende socavar la libertad de expresión”. Los más de 650 firmantes manifiestan que hoy en México la libertad de expresión está bajo asedio y que con ello “está amenazada la democracia”. Señalan que el tabasqueño utiliza “un discurso permanente de estigmatización y difamación contra los que él llama sus adversarios” y que con ello “agravia a la sociedad, degrada el lenguaje público y rebaja la tribuna presidencial de la que debería emanar un discurso tolerante”. Con un enfático llamado, “Esto tiene que parar”, recalcan que el presidente profiere juicios y propala falsedades que siembran odio y división en la sociedad mexicana. “Sus palabras son órdenes: tras ellas han llegado la censura, las sanciones administrativas y los amagos judiciales a los medios y publicaciones independientes que han criticado a su gobierno. Y la advertencia de que la opción para los críticos es callarse o dejar el país”. El documento describe que el Presidente ha despreciado la lucha de las mujeres y el feminismo, despreciado el dolor de las víctimas por la violencia, ignorado los reclamos ambientalistas, lesionado presupuestalmente a los organismos autónomos, tratado de humillar al poder judicial, golpeado a las instituciones culturales, científicas y académicas, y que ahora pretende socavar la libertad de expresión. “Recordemos, por último, que no se estigmatiza a personas físicas o morales desde el poder presidencial sin ponerlas en riesgo. No se alimenta el rencor desde esa tribuna, sin que el odio llegue al río alguna vez”. (Foto: Tomada de El Universal) Compartir