Las cifras de la delincuencia no tienen freno. El robo en la calle o en transporte público y la extorsión son los dos delitos que más se cometieron durante 2016. Al menos así quedó reflejado en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2017 presentada este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Tanto el asalto como el secuestro representan el 50.1 por ciento del total de delitos cometidos en el país. El porcentaje del total de delitos con mayor incidencia fue: Robo o asalto en calle o transporte público (25.9%), extorsión (24.2%), fraude (12.6%), robo total o parcial de vehículo (11.3%), amenazas verbales (7.8%), robo en casa habitación (6.6 %), robo en forma distinta (carterismo) (5.1%), otros delitos (incluye secuestros y agresiones sexuales) (3.4%) y lesiones (3.1%). En total, de enero a diciembre de 2016 se cometieron 31.1 millones de delitos; la tasa de incidencia delictiva fue de 37 mil 17 por cada 100 mil habitantes. En 2015 fue de 35 mil 497, dice el reporte consignado por el diario El Financiero. La tasa de prevalencia delictiva fue mayor en estados como Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Campeche, Sonora y Chihuahua. Respecto a la cifra de incidencia delictiva, las entidades con alto índice fueron Baja California, Estados de México, Ciudad de México y Guerrero. El número de víctimas mayores de 18 años fue de 24.2 millones, lo que significa que ocurrieron 1.3 delitos por víctima. La tasa de prevalencia delictiva fue de 28 mil 788 víctimas por cada 100 mil habitantes. La tasa de victimización fue mayor en entidades como Estado de México, Baja California, Ciudad de México, Sonora y Aguascalientes. El costo total a consecuencia de la inseguridad y los delitos en 2016 fue de 229.1 mil millones de pesos, que es equivalente al 1.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). El Inegi advirtió que el 60.6 por ciento fueron pérdidas totales producto del delito; 35.6 por ciento fue por gastos no previstos destinados la prevención del delito y 3.6 por ciento por gastos médicos por afectaciones del delito. “El costo del delito es un concepto amplio producto del delito, por ejemplo, si hubo una extorsión o robo de algún objeto, incluye ese tipo de perdida en la estimación del costo, pero también incluye afectaciones a la salud o cualquier costo indirecto que se tuvo que haber hecho para atender ese delito”, dijo Julio A. Santaella, presidente del Inegi, citado por El Financiero. Señaló que las pérdidas registradas en 2016, son las más bajas registradas en los siete años en se ha realizado la encuesta. Por ejemplo, en 2012 se tuvieron pérdidas por 249.3 mil millones de pesos y para 2015 fueron de 244.8 mil millones. Precisó, sin embargo, que en 2016 se registró la cifra más alta de gasto de las personas para prevenir y evitar ser víctima de la delincuencia. Compartir