La guanajuatense Yanet Guadalupe y su hijo Uriel se mantenían reportados como graves, más de una semana después de la trágica explosión de una pipa de gas en la alcaldía Iztapalapa de la CDMX.

La cifra de decesos por el peor percance de este tipo en la capital del país subió a 21, mientras que 27 más permanecían hospitalizadas.

De acuerdo con el diario Milenio León, Yanet y su hijo continúan recibiendo atención médica debido a las heridas de gravedad que sufrieron por la volcadura de la pipa el pasado 10 de septiembre.

La Secretaría de Gobierno de Guanajuato confirmó que Yanet Guadalupe y su hijo son de Dolores Hidalgo y que sus lesiones ponen en riesgo sus vidas.

La mujer presenta quemaduras en al menos 60 por ciento de su cuerpo, mientras que el menor tiene heridas causadas por el fuego en 30 por ciento.

MONITOREO CONSTANTE

Milenio León informó que ambos guanajuatenses son atenidos en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) de la CDMX.

El Gobierno de Guanajuato, añadió el mencionado diario, se mantiene en monitoreo constante sobre la evolución del estado de ambas personas, además de tener comunicación con sus familiares.

Eduardo Noé García Morales, un profesor originario de San Miguel de Allende, y que trabajaba como profesor en la CDMX fue el único guanajuatense que perdió la vida en esa tragedia.

(Fotos: Tomadas de Reforma)

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