El Estado de México se prepara para recibir a miles de visitantes internacionales con tecnología de punta. El Gobierno estatal anunció recientemente la implementación de Nexus, un ambicioso ecosistema de seguridad basado en inteligencia artificial. Este sistema de cámaras con IA en Edomex busca transformar la vigilancia en puntos estratégicos. Sin embargo, el despliegue de reconocimiento facial y lectura de placas en tiempo real ha encendido las alarmas entre defensores de los derechos humanos. El debate central gira en torno a si esta modernización realmente garantiza paz o si vulnera la libertad individual.

Las autoridades han confirmado que para abril de 2026 el sistema estará totalmente operativo. Se contempla la instalación de 5,000 cámaras inteligentes y 111 arcos carreteros en 38 municipios clave. Esta infraestructura de cámaras con IA en Edomex cubrirá accesos al AIFA, el Aeropuerto de Toluca y zonas turísticas como Teotihuacán y Valle de Bravo. El objetivo principal es identificar a personas con órdenes de aprehensión y localizar vehículos reportados de forma inmediata mediante algoritmos avanzados.

El conflicto legal y la protección de datos personales

A pesar del entusiasmo oficial, expertos legales señalan que las cámaras con IA en Edomex podrían chocar con la Ley General de Protección de Datos Personales. Esta legislación establece que no se deben escanear rostros de forma masiva sin una autorización o un marco jurídico transparente. Hasta el momento, no se ha hecho público si existe un estudio de impacto a la privacidad entregado al INFOEM. La falta de transparencia genera incertidumbre sobre quién vigila a los que vigilan y cómo se manejarán los posibles falsos positivos del sistema.

La seguridad pública no debería ser un cheque en blanco para el rastreo biométrico constante. El artículo 74 de la ley vigente exige que la recolección de datos sea “necesaria y proporcional”. El uso de cámaras con IA en Edomex debe demostrar que no se está vigilando a toda la población solo para atrapar a unos cuantos delincuentes. La Gobernadora Delfina Gómez y la Secretaría de Seguridad enfrentan el reto de blindar el Mundial 2026 sin convertir al estado en un escenario de vigilancia distópica. La delgada línea entre la protección y la intrusión sigue siendo el mayor desafío para esta tecnología.

Compartir