(Fotografía:Especial) Redacción: Salvador Moreno Los casos de sarampión en México mantienen en alerta a autoridades sanitarias tras confirmarse miles de contagios acumulados y nuevas defunciones asociadas a complicaciones graves. Especialistas advierten que el repunte ocurre en un contexto de baja cobertura de vacunación en algunos sectores de la población, lo que facilita la propagación del virus. El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede derivar en neumonía, encefalitis e incluso muerte, sobre todo en menores de edad y personas sin esquema completo de inmunización. Por ello, el llamado principal de los expertos es reforzar las medidas preventivas y acudir a centros de salud para revisar cartillas de vacunación. Panorama epidemiológico y expansión del brote El brote de sarampión 2026 ha mostrado una expansión constante en distintas entidades, con registros que preocupan a la comunidad médica por la velocidad de transmisión. El virus puede infectar hasta a nueve de cada diez personas no vacunadas que tengan contacto cercano con un caso positivo. Las autoridades de salud han intensificado la vigilancia epidemiológica para cortar cadenas de contagio y ubicar focos de transmisión comunitaria. Además, se monitorean escuelas y espacios con alta concentración de población infantil, donde el riesgo de propagación es mayor si no existen coberturas adecuadas de inmunización. A este panorama se suma la presión sobre los servicios médicos, ya que una parte de los pacientes requiere hospitalización por complicaciones respiratorias. El seguimiento clínico y la detección oportuna de síntomas son claves para evitar desenlaces graves. (Fotografía:Cortesía) Menores de edad, el grupo más vulnerable Los especialistas señalan que niñas y niños pequeños son el grupo con mayor riesgo ante el brote de sarampión, especialmente quienes no han recibido la vacuna triple viral (SRP). La falta de inmunización puede derivar en cuadros más severos, con afectaciones pulmonares o neurológicas. En menores de cinco años, la enfermedad puede avanzar rápidamente, por lo que se recomienda acudir de inmediato a valoración médica ante fiebre alta, erupciones cutáneas y síntomas respiratorios. La detección temprana permite brindar tratamiento de soporte y reducir complicaciones. También se subraya la importancia de proteger a lactantes que aún no completan su esquema de vacunación, ya que dependen en gran medida de la inmunidad colectiva para disminuir el riesgo de exposición al virus. Vacunación, la principal medida de prevención La vacunación contra sarampión continúa siendo la herramienta más efectiva para prevenir contagios y frenar la propagación del virus. Las autoridades sanitarias reiteran que la vacuna es segura, gratuita y forma parte del esquema nacional, por lo que su aplicación oportuna es fundamental. Además de proteger a quien la recibe, la inmunización contribuye a la llamada “inmunidad de rebaño”, reduciendo la circulación del virus y protegiendo a personas que por razones médicas no pueden vacunarse. Recuperar coberturas altas es clave para evitar que enfermedades prevenibles resurjan con fuerza. Expertos enfatizan que la información verificada y la participación de las familias son esenciales para enfrentar el brote. Revisar cartillas, completar esquemas pendientes y acudir a campañas de vacunación puede marcar la diferencia en la contención del sarampión en México. Compartir Navegación de entradas “Una desgracia”: Trump critica los Grammy 2026 y arremete contra la gala Capacitación en lengua de señas en Guanajuato impulsa inclusión social