El Club Irapuato está nuevamente en problemas legales. Recientemente, las autoridades locales confirmaron el inicio de un proceso administrativo contra el equipo fresero. Esta decisión surge tras el partido amistoso contra las Chivas del Guadalajara. Según los reportes oficiales, la directiva incumplió los protocolos de seguridad. Por lo tanto, el municipio busca deslindar responsabilidades por los riesgos generados hacia los asistentes en el Estadio Sergio León Chávez.

Durante el evento, la seguridad privada contratada por el club mostró graves deficiencias. Por ejemplo, los inspectores detectaron el ingreso y uso de pirotecnia en las gradas. Además, el personal no realizó las revisiones adecuadas en los accesos principales. En consecuencia, el gobierno municipal señaló que el club ignoró los acuerdos de las mesas de trabajo previas. Sin duda, este descuido puso en peligro la integridad de miles de familias presentes en el inmueble.

OMISIONES EN EL PROTOCOLO Y CAOS EN LOS ACCESOS

La Coordinación de Protección Civil reportó fallas críticas en la logística de entrada. Primero, los encargados abrieron las puertas 40 minutos tarde. Este retraso provocó aglomeraciones peligrosas en la vía pública. Además, el aforo superó las 21,000 personas, lo que significa que el estadio operó al 100% de su capacidad. Este hecho violó el acuerdo pactado con la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), ya que se había solicitado un límite menor por seguridad.

Por otro lado, la violencia empañó el espectáculo deportivo desde antes del silbatazo inicial. Aficionados de ambos equipos protagonizaron riñas violentas en las calles aledañas. Lamentablemente, estos enfrentamientos dejaron a cuatro personas heridas, incluyendo a dos oficiales de la policía municipal. Debido a estos incidentes, las autoridades suspendieron la venta de alcohol en los negocios cercanos. De esta manera, intentaron recuperar el control y evitar que la situación pasara a mayores.

UN HISTORIAL DE REINCIDENCIA QUE PREOCUPA A LA AFICIÓN

Esta no es la primera vez que el Club Irapuato enfrenta este tipo de medidas correctivas. Cabe recordar que la directiva ya había sido sancionada anteriormente durante la final de la Liga de Expansión, también por problemas relacionados con el sobrecupo y la mala gestión de boletaje, lo que dejó a muchos aficionados con entradas en mano fuera del estadio. La repetición de estas omisiones sugiere una falta de control en la gestión de eventos de alta convocatoria.

El proceso administrativo que enfrenta ahora el club podría derivar en multas económicas considerables y un endurecimiento de las condiciones para futuros partidos. Mientras tanto, la administración municipal ha dejado claro que, aunque se fomenta el deporte, la integridad de las familias irapuatenses no es negociable, por lo que el cumplimiento estricto de las minutas de seguridad será obligatorio para evitar que el estadio se convierta en un foco de riesgo constante.

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