Redacción: Victoria Dueñas Hablar de diversidad sexual en Guanajuato no es solo hablar de derechos en el papel; es hablar de vidas humanas que todos los días intentan resistir en un entorno que las desgasta. En nuestro estado, la realidad de la salud mental de la comunidad LGBTI+ duele de verdad: el 43 % ha considerado el suicidio y un 15.3 % ha intentado quitarse la vida, cifras que superan tristemente la media nacional (28.7 % y 14.2 %, respectivamente). Así lo reveló Ricardo García Frausto, subsecretario para la Atención de las Personas de la Diversidad Sexual y de Género del Gobierno del Estado, durante su participación en el Foro de Salud Mental convocado en el Congreso del Estado por las comisiones de Deporte y Juventud, y de Salud. Ante cerca de 150 asistentes, el funcionario puso sobre la mesa una frase que define el día a día de cientos de guanajuatenses: “Las personas de la diversidad sexual y de género están de manera constante en modo supervivencia. Desde la niñez vivimos haciendo más: para acceder a un empleo, para que los medios de comunicación nos escuchemos”, enfatizó García Frausto, señalando la pesada carga de crecer en una sociedad que, históricamente, enseña a “no ser”. “Pensaba: ‘Mucha gente va a estar mejor sin mí'” Detrás de las cifras hay rostros, historias y heridas que sanar. El testimonio de Natalia Navarrete Negrete (28 años), mujer trans y candidata a la presidencia municipal de Pénjamo en 2024 por el PVEM, le puso voz al dolor que miles callan desde la infancia. “Desde que eres pequeña te están diciendo ‘eres esto, eres lo otro’… No desarrollas tus capacidades al 100 % por estar sobreviviendo en un mundo donde te hostigan, te violentan, te maltratan por el simple hecho de ser diferente”, compartió Natalia con honestidad. Crecer en un municipio donde el machismo aún dicta la norma convirtió su adolescencia en un laberinto de culpa y aislamiento: El peso del rechazo: “Le dices a Dios ‘quítame esto, ojalá ya mañana pueda ser como los otros niños’. Te llevan a pensar que lo que sientes está mal”. El abismo del aislamiento: “Llegas a pensar ‘mejor me quito la vida, mi familia va a estar mejor, va a haber una preocupación menos’. Las mujeres trans lo tenemos más difícil”. A ese dolor se le suma la exclusión laboral. Natalia relató cómo, al iniciar su transición, las puertas de un empleo formal se le cerraron por completo por el simple hecho de ser trans. Una violencia sistémica que no solo despoja de recursos para sobrevivir, sino que encasilla injustamente a las mujeres trans en roles únicos como el trabajo sexual, quitándoles el derecho a elegir su propio camino. 🌈La discriminación y los prejuicios han llevado al 15% de la población LGBTIQ+ en #Guanajuato a intentar quitarse la vida‼️📲 https://t.co/75DMXof7Dc pic.twitter.com/DICVl2YEHa— Zona Franca Noticias (@ZonaFrancaMX) August 14, 2026 Ya no basta con discursos: exigen presupuesto y empatía al Congreso El mensaje en el recinto legislativo fue contundente: no se puede sanar lo que se niega a presupuestar. García Frausto advirtió que a la Subsecretaría a su cargo llegan a diario menores expulsados de sus hogares por sus familias e historias de violencia que exigen respuestas de fondo. Por ello, lanzó un llamado directo a las y los diputados locales: Recursos con nombre y apellido: Asignar presupuesto real a las políticas LGBTI+, superando la vieja excusa de invisibilizarlos bajo la duda de cuántos son. Difusión que salve vidas: Lograr que los servicios de atención del Estado lleguen a quien los necesita y no se queden únicamente en los esfuerzos que empuja la sociedad civil. Cero tolerancia a las ECOSIG: Fiscalizar de verdad la prohibición de las “terapias de conversión”, una práctica violenta recientemente tipificada en el estado tras décadas de prohibición internacional. Escuchar antes de que sea tarde El foro también abrió espacio para entender cómo la violencia impacta la mente desde los primeros años. Guadalupe Vázquez Jaramillo, subsecretaria de Atención Integral de la Secretaría de las Mujeres, recordó que las secuelas del maltrato perduran mucho más que el golpe o la agresión verbal. En Guanajuato, el 70.1 % de las mujeres de 15 años y más ha vivido algún tipo de violencia, generando estados permanentes de tristeza profunda (82 %), angustia (43.7 %) e insomnio (34.6 %). Ante este panorama, el llamado colectivo fue claro: la salud mental no se resuelve en la soledad de una recámara. “En muchos casos de suicidio, las víctimas dieron señales antes de tomar la decisión: aislamiento, miedo, pérdida del disfrute. Como sociedad y familias nos toca aprender a escuchar”, advirtió Vázquez Jaramillo. Por su parte, Eugenio Estrella Ortega, director del Instituto Tecnológico del Sur del Estado, cerró recordando que el reto de nuestro tiempo es enseñar a las juventudes a sobrellevar la frustración, el estrés y la búsqueda de su propia identidad sin sentirse solas. Compartir Navegación de entradas Hoy es el último día para realizar el registro de tu línea celular Bravos de León quedan contra las cuerdas y deberán ganar en Tabasco para seguir con vida