Una de las franquicias de superhéroes más queridas por el público llegó a su culminación este fin de semana.

Si bien, han tenido altibajos en sus producciones previas (más bajos que altos), este último film (X-Men: Dark Phoenix, Dark Phoenix, Simon Kinberg, 2019) fue la mejor manera de terminar con 19 años de trabajos cinematográficos en los cuales no lograron retratar lo que representa en realidad el equipo de mutantes más conocido y querido del mundo de la novela gráfica. ¿Por qué? Lo explicaré lo más breve posible.

Desde su primera cinta (X-Men, Bryan Singer, 2000), debido a la complicación de realizar una cinta en la cual se tenga a un grupo de personajes principales, tomaron la decisión de enfocarse en uno de los anti-héroes más queridos del equipo: Wolverine.

Esta resolución, le brindó a Hugh Jackman un despunte en su carrera tal, que ahora es uno de los actores más queridos de Hollywood, sin embargo, rompió con la esencia de los Hombres X, un equipo que resuelven los conflictos como tal, un grupo que aprovecha todas sus habilidades.

A pesar de parecer una opción que permitiría resolver las cintas, resultó en una de las más grandes amenazas, ya que era inevitable que Jackman se despediría del personaje en algún momento y no tendrían un timón luego de que esto ocurriese.

Sumado a esto, Marvel comenzó con su Universo Cinematográfico, lo cual representó un parteaguas en la industria cinematográfica y todos los estudios buscan crear lo propio a pesar de que no es sencillo ni mucho menos necesario (Godzilla, ¿estás ahí? Sí, a ti te estoy hablando en estos momentos… bueno, además de muchos otros ejemplos). Dando tumbos, Fox intentó revivir sus películas de mutantes y ni con un reinicio con Días del Futuro Pasado (Days of the Future Past, Bryan Singer, 2014) lograron que despegara el X-Jet.

De pronto, Disney compró Fox y con ello a los 4 Fantásticos y a los X-Men, por lo que muchas personas generamos algunas expectativas ante lo que puede llegar a representar la fusión con el MCU. Pero, ¿esto podrá significar el nacimiento de algo bueno del profesor Xavier y sus alumnos?

Pues eso no lo podremos saber, sin embargo, lo que se puede decir, es que parece que la última adaptación de la historia del Fénix fue creada con la finalidad de hacer que la gente se olvide más rápido de este mundo audiovisual protagonizado por los Hombres X.

Y es que desde los primeros momentos se puede percibir la carencia de interés por parte de toda la producción al momento de realizar la película. La producción de arte, es decir, los uniformes, el maquillaje, los sets y la utilería dejan mucho qué desear. Los mismos actores demuestran que ya no disfrutan sus personajes, aunque, hay que aceptar que muchos de esos personajes son muy malos desde el guion.

No hay un villano como tal, no hay un clímax, no se siente ningún tipo de amenaza en ningún momento, es una cinta que no aporta nada a la franquicia y que no se siente como la culminación de 19 años de películas de mutantes.

Pero mas sin embargo (sí, lo escribí así a propósito) Dark Phoenix es un excelente cierre, al ser recibida con tan baja calificación por parte de crítica y público le brinda la oportunidad a Disney de crear algo nuevo en un futuro no muy lejano, ya que los últimos trabajos son muy olvidables.

Para concluir, ¿volverán a hacer que todo gire alrededor de Wolverine? Por favor, señor Disney, si estás leyendo esto, permite que los mutantes actúen como un equipo y que no dependan de un solo personaje.

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