🔊 Escuchar esto Ingenieros expertos en transporte de petróleo coincidieron que la estrategia de distribución de combustible en el país y el Bajío no es actualmente viable tal y como lo está haciendo el Gobierno federal. Los expertos indican que falla por dos razones: no hay suficientes pipas para transportar el volumen demandado y el tiempo de entrega es superior al que tiene la distribución por ducto, dijeron al diario Reforma. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa En el país se tienen que transportar 763 mil barriles de gasolina diarios, de los cuales 177 mil son producción interna y 585 mil importados, según el Sistema de Información Energética (SIE), consultado por el diario Reforma. Esto equivale a 121 millones de litros de gasolina (cada barril es de 159 litros). Como cada pipa transporta en promedio 15 mil litros, se requieren 8 mil 91 pipas para distribución. Respecto al diesel, se tienen que distribuir 339 mil barriles que equivalen 54 millones de litros, para lo cual se requieren 3 mil 600 pipas diarias. Si se suman ambos combustibles, señala la nota de Reforma, se necesitarían 11 mil 691 pipas diarias, suponiendo que cada pipa hace su recorrido y no regresa por otro. Aun cuando se optimice el tiempo de 30 por ciento de estas pipas para hacer más de un recorrido, se necesitan por lo menos 8 mil diarias. De acuerdo con declaraciones de Rocío Nahle, Secretaría de Energía, en el país hay únicamente 5 mil pipas, de las cuales mil 600 son de Pemex y 3 mil 400 de particulares, recordó la nota de Reforma. Gonzalo Monroy, experto en sector energético, dijo a Reforma que además de la insuficiencia de pipas, este tipo de transporte tiene otras limitaciones físicas, por lo que siempre es preferible el uso de ductos. En ese sentido, la estrategia contra el robo de gasolina tiene una limitación en la logística e infraestructura. “Donde tenemos los niveles críticos es especialmente en la logística y en el abastecimiento. “Una pipa tiene cierto nivel físico de alcance; no importa el número de pipas que utilices, simplemente habrá lugares donde no se podrá llegar y se tendrá que regresar a la estrategia de los ductos”, aseguró el experto a Reforma. Existen además problemas estructurales que ponen en riesgo la estrategia del Gobierno contra el robo de combustible. Entre ellos está la baja en la producción de crudo que ha tenido Pemex en los últimos años, lo que ha impedido mayor refinación. Además, según Monroy, México únicamente cuenta con un máximo de tres días de almacenamiento para abastecer de combustible a todo el país; comparado con Estados Unidos donde su capacidad de almacenamiento es hasta de 22 días, teniendo únicamente la participación de privados. [/read] Compartir