(Fotografía:Especial) Lo que aparentemente se desenvolvía entre fiestas, reuniones y actividades universitarias terminó bajo investigación de las autoridades. Estudiantes y exalumnos vinculados con fraternidades de Penn State fueron acusados de presuntamente participar en una red dedicada a la distribución de sustancias ilícitas, según información judicial recopilada por EL PAÍS. El caso ha llamado particularmente la atención porque, según las autoridades, algunos jóvenes que aspiraban a ingresar a las fraternidades Delta Upsilon y Sigma Chi habrían participado en la preparación y empaquetado de sustancias como parte de las novatadas. Las acusaciones no significan por sí mismas que las personas señaladas sean culpables. La responsabilidad individual deberá determinarse mediante los correspondientes procesos judiciales. Aspirantes habrían participado durante novatadas De acuerdo con la investigación, algunos aspirantes presuntamente eran involucrados en actividades relacionadas con la preparación y empaquetado de sustancias dentro de viviendas utilizadas por integrantes de fraternidades. Posteriormente, el producto habría sido distribuido entre amigos, conocidos y otros integrantes de la comunidad universitaria, principalmente alrededor de reuniones y fiestas. Las autoridades consideran que el esquema habría alcanzado un nivel de organización mayor al de operaciones ocasionales entre estudiantes. Señalan a joven de 24 años como presunto líder La investigación identifica a Agostino Abbatiello, de 24 años, como el presunto responsable de encabezar la organización. Según las acusaciones, habría mantenido contactos con proveedores ubicados en Filadelfia y Nueva York, desde donde presuntamente obtenían sustancias para distribuirlas posteriormente mediante una red de vendedores. La organización habría funcionado al menos durante 2023 y 2024. En agosto de 2026 fueron acusados Abbatiello y otros 12 estudiantes y exalumnos, además del padre de uno de los jóvenes relacionados con la investigación. Entre los señalamientos se encuentran presunta conspiración, participación en una organización corrupta y manejo de recursos provenientes de actividades ilícitas. Una investigación de aproximadamente 20 meses El operativo fue denominado “Drugs Unlimited” y estuvo encabezado por autoridades de Pensilvania. Parte de las pesquisas se desarrollaron mediante un informante que presuntamente realizó compras controladas para documentar el funcionamiento de la organización. Según la investigación, algunas comunicaciones entre compradores y vendedores se realizaban mediante Snapchat, mientras determinados pagos habrían pasado por Venmo. Uno de los jóvenes involucrados posteriormente decidió colaborar con las autoridades y declaró haber realizado operaciones por cantidades considerables de dinero. Las pesquisas se prolongaron aproximadamente 20 meses y las autoridades señalaron que la investigación continuaba abierta. Casos anteriores también llegaron a otras universidades El caso de Penn State no es el primero investigado en Estados Unidos. Entre 2017 y 2020, autoridades federales investigaron otra presunta red relacionada con estudiantes y fraternidades de universidades de Carolina del Norte. En aquella investigación fueron acusadas 21 personas y las autoridades estimaron que el esquema habría generado más de 1.5 millones de dólares mediante la distribución de diferentes sustancias ilícitas. Otro antecedente apareció en Texas. La llamada operación “Spiderweb” permitió investigar una organización relacionada principalmente con jóvenes de la Universidad de Texas en Austin. Las autoridades sostuvieron que la red presuntamente comercializaba diferentes sustancias y habría generado más de un millón de dólares. Fraternidades, relaciones y una comunidad de posibles compradores Uno de los elementos que conectan estos casos es el entorno en el que presuntamente operaban las organizaciones. Las fraternidades generan redes sociales entre cientos de estudiantes que conviven en fiestas, actividades y viviendas compartidas. De acuerdo con las investigaciones, algunos acusados habrían aprovechado precisamente esos círculos para establecer contactos entre vendedores y compradores. Eso no significa que las fraternidades universitarias en general estén relacionadas con estas actividades. Los casos corresponden a personas y organizaciones específicas investigadas por las autoridades, por lo que sería incorrecto extender los señalamientos a todos los integrantes de estas comunidades estudiantiles. En Penn State, serán ahora los procesos judiciales los encargados de determinar la responsabilidad de cada acusado. Lo que las autoridades investigan es cómo una presunta red que habría comenzado alrededor de círculos universitarios consiguió crecer hasta involucrar proveedores externos, importantes cantidades de dinero y un esquema organizado de distribución. Compartir Navegación de entradas Guanajuato certificará agencias de viajes y actualizará padrón tras casos de fraude