Porque quieren un municipio limpio y cuidar su entorno, jóvenes de San Miguel de Allende, Guanajuato, arrancaron una noble misión. Se trata del inicio de actividades de 20 “Guardias Ambientales” en la zona patrimonio de San Miguel de Allende; en la que reparten cestos de carrizo entre habitantes y comerciantes con el objetivo es promover la vía pública libre de basura. En total, los jóvenes repartirán 800 cestos, que elaboraron artesanos de la comunidad La Huerta, y que, por su manufactura, no impactan en la imagen urbana de la zona patrimonio. La meta es que estén afuera de cada vivienda y negocio para que la gente tire la basura y sea el propietario, el que “adoptó” el cesto, quien se haga cargo de depositar los deshechos o bien reciclarlos. Los “Guardias ambientales” tomaron protesta el pasado 5 de junio, a iniciativa de la Dirección de Ecología y Medio Ambiente, para crear conciencia por la preservación del medio ambiente a través de las acciones con jóvenes. Desde su integración, los guardias ambientales tienen cada sábado actividades de capacitación y recreativas para que sean los primeros en sensibilizarse respecto a la problemática ambiental. El fin de semana la dinámica comenzó al integrarse cinco grupos para abarcar el mayor número de cuadras, al llegar a cada lugar cada uno de los jóvenes se presentaba y les informaban que fue la Dirección de Ecología y Medio Ambiente la que busca incidir con la cultura del cuidado del ambiente. Enseguida explicaban que los cestos debían “adoptarse” y hacerse responsable de los residuos para depositarlos a su confinamiento; la gente en su mayoría aceptó de buena gana, excepto aquellos que no tenían poder de decisión en los comercios. Estos jóvenes continuarán con sus acciones de reforestación, conocimiento y preservación del medio ambiente; asimismo, cada sábado realizarán las visitas para terminar de repartir los 800 cestos. Compartir