🔊 Escuchar esto Una de las voces más privilegiadas del mundo musical perdió la vida hace exactamente siete años. Amy Winehouse, la cantante británica de blues, de jazz, R&B y soul, fue hallada sin vida por su guardaespaldas en su propia habitación y aunque para muchos no fue sorpresa por la vida de excesos que la británica llevaba, fue considerada una de las pérdidas más grandes de la música del siglo XXI. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa Curiosamente falleció a los 27 años, esa edad maldita en las grandes figuras de la música del mundo en donde han alcanzado su mayor reconocimiento y en la que la fama les impide dar un paso más: lo mismo sucedió con Janis Joplin, Kurt Cobain, Jimi Hendrix, Jim Morrison… En alguna entrevista que le hicieron a Winehouse alguna vez, dijo que no creía que alcanzara a ser famosa y que en todo caso no creía poder soportarlo. Desde el inicio de su carrera fue evidente el sufrimiento con el que cargaba, un dolor que no parecía propio y que ante los ojos de sus seguidores la hacían parecer una niña pequeña y frágil que se transformaba cuando abría la boca y soltaba su música que parecía llevar en su letra, en su canto y en su ritmo un dolor de cientos de años. Todas las letras de las que fue autora dejaron rastro de su propia vida, parecía estar cantando una autobiografía y a través de sus discos la artista británica hizo catarsis de su propio sufrimiento. Su huella permanece imborrable en Londres y, particularmente, en el barrio de Camden, donde residía. El éxito comercial acompañó a la cantante desde su disco debut, del que vendió más de un millón y medio de copias, y que le sirvió para hacerse con su primera candidatura a los prestigiosos Brit Awards. El estallido de su fama llegó con su segundo álbum, que no tardó en cosechar un éxito arrollador con más de quince millones de copias vendidas. “Back to Black” le valió el Brit a la mejor artista y la convirtió en la primera intérprete británica en ganar cinco Grammys. Cuando murió, en el cenit de su carrera, su autopsia reveló que había bebido cinco veces por encima del límite permitido para conducir, un abuso que vino anticipado por diversas actuaciones desastrosas durante aquél último verano, en las que apenas se podía tener en pie, y la cancelación de su gira europea. [/read] Aquí la canción que la catapultó a nivel internacional: Compartir