Los homicidios dolosos en Guanajuato concluirán el 2025 con una reducción relevante, aunque la sensación de inseguridad continúa presente entre la población.

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y noviembre de este año se contabilizaron 2 mil 388 víctimas, lo que representa una disminución del 16.12 por ciento respecto al mismo periodo de 2024.

En términos de investigaciones abiertas, se iniciaron mil 916 carpetas por homicidio doloso, es decir, 408 casos menos que el año pasado. Esta baja se da en el contexto de una nueva estrategia de seguridad estatal, caracterizada por una mayor coordinación con el gobierno federal y un enfoque operativo distinto al de administraciones anteriores.

Autoridades estatales han destacado que, a partir de febrero de 2025, el promedio diario de homicidios pasó de 12.7 a 5.3 víctimas, una reducción cercana al 58 por ciento. Sin embargo, al considerar los indicadores oficiales acumulados, la disminución real frente a 2024 se mantiene en torno al 17.5 por ciento.

Homicidios dolosos en Guanajuato ocupan el séptimo lugar

A nivel nacional, Guanajuato ocupa actualmente el séptimo lugar en tasa de homicidios dolosos, con 29.3 casos por cada 100 mil habitantes, por debajo de estados como Colima, Morelos o Sinaloa. Aun así, sigue formando parte del grupo de entidades que concentran más de la mitad de los homicidios del país.

El análisis histórico muestra una tendencia descendente: comparado con 2020, cuando se registraron más de 3 mil 100 homicidios dolosos, la reducción acumulada alcanza casi el 39 por ciento. También hay avances en casos que involucran a menores de edad, con una caída del 30 por ciento respecto al año anterior.

No obstante, especialistas advierten que los números no bastan para modificar la percepción social. Fernando Escobar Ayala, investigador de la organización Causa en Común, señala que la persistencia de hechos de alto impacto —como masacres, asesinatos con tortura o cuerpos mutilados— sigue influyendo en el miedo cotidiano.

Datos de esta organización indican que, en los primeros diez meses del año, se documentaron 45 hechos considerados atroces, además de casos de menores asesinados, cuerpos calcinados y violencia extrema. Estos episodios, aunque menos frecuentes en términos estadísticos, tienen un peso significativo en la memoria colectiva.

Las encuestas del INEGI confirman esta brecha entre cifras y percepción. Municipios como Irapuato y Guanajuato capital registraron un aumento en la sensación de inseguridad, mientras que León mostró una ligera mejora.

Así, Guanajuato enfrenta un escenario contrastante: menos homicidios registrados, pero una ciudadanía que aún no percibe tranquilidad. El reto, coinciden especialistas, no solo está en reducir los números, sino en contener la violencia extrema y reconstruir la confianza social.

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