Un tipo específico de arcilla parece ser efectivo contra las bacterias que causan enfermedades en las heridas, incluyendo algunas que son resistentes a los antibióticos, señalan unos investigadores.

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En algunas culturas, la arcilla húmeda o el barro se utilizan como tratamiento o cataplasma para la piel, y el uso de barro como medicina se remonta a los albores de la historia de la humanidad.

“Mostramos que esta arcilla reducida con hierro puede eliminar ciertas cepas de bacterias bajo las condiciones de laboratorio utilizadas, incluyendo bacterias cultivadas como biopelículas, que pueden ser particularmente difíciles de tratar”, aseguró la autora sénior del estudio, la Dra. Robin Patel, microbióloga clínica y especialista en enfermedades infecciosas de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.

Las biopelículas, que ocurren cuando las bacterias desarrollan un filme o revestimiento protector que aumenta su resistencia a los antibióticos, aparecen en dos tercios de las infecciones que atienden los médicos, explicaron los autores de estudio en un comunicado de prensa de la Clínica Mayo.

Según Enriqueta Barrera, directora de programa en la División de Ciencias de la Tierra de la National Science Foundation, “este estudio es un avance importante para comprender cómo las arcillas, en particular la arcilla azul de Oregón, han mostrado propiedades medicinales al vincularse con las bacterias patogénicas”.

Foto: Tomada de El Debate

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