Es una de las calles que dieron belleza e hicieron historia en la cabecera de San Miguel de Allende, Guanajuato.

Hoy conocida como Santo Domingo, la calle “La cieneguilla” o “Ciénaga de Pineda” es uno de los pasajes más antiguos y emblemáticos de San Miguel.

Esta arteria se llamaba así en alusión a la abundancia de cristalinas aguas que brotaban de diferentes manantiales.

En tiempos de lluvias, la vegetación era exuberante en la zona, con sus gigantescos pirules, abundantes moreras y árboles frutales, detrás y junto al templo de Santo Domingo la vegetación era tal que ese lugar se conocía como “La sierra”.

El agua bajaba en cañerías abiertas, propias para regar las huertas vecinas en donde se cultivaban flores y árboles frutales.

Mención especial merecen la escalinata o escalones en que terminaba o se iniciaba, según se le quiera ver, esta modesta pero muy típica calle de Santo Domingo.

UNA BELLEZA ÚNICA

Según historiadores, durante la noche se escuchaba el golpe del agua cayendo en la alcantarilla de la esquina.

En tiempo de lluvias, sus escalones se convertían en pequeñas cataratas por donde se despeñaba este precioso líquido, procedente de la parte alta de la población.

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