Guanajuato enfrenta un reto crítico en su seguridad pública. En los últimos años, el estado ha ocupado los primeros lugares nacionales en extorsión contra menores. La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) confirma que este sector ya no es intocable para los grupos criminales. Los delincuentes ahora ven a los niños y adolescentes como blancos estratégicos. Esta situación nace de la gran exposición digital de los jóvenes y de nuevas tácticas que vulneran el núcleo familiar. El problema ha crecido de forma alarmante. Antes, la extorsión a menores era una cifra marginal. Hoy, representa una crisis que afecta la paz de miles de hogares. A diferencia de los adultos, los menores sufren engaños telefónicos mezclados con secuestros virtuales. Los criminales aprovechan la inexperiencia y el miedo de los jóvenes para manipularlos. Esto genera un daño psicológico profundo que muchas familias callan por temor a represalias. El riesgo en internet: Un peligro al alcance de la mano El mundo virtual es hoy el principal escenario para estos delitos. Los menores acceden a redes sociales y videojuegos sin mucha supervisión. Esto los expone a redes criminales que operan desde el anonimato. Los delincuentes roban fotos y datos privados mediante engaños. Después, usan esa información para amenazar a los jóvenes o a sus padres. La falta de educación digital convierte un teléfono celular en una herramienta de riesgo constante. La tecnología avanzada complica la detección de estos casos. Los extorsionadores usan identidades falsas y manipulan archivos para causar pánico. Organizaciones como “Tejiendo Redes Infancia” piden una educación digital integral. No basta con vigilar el uso del internet. Es necesario que el gobierno y la sociedad civil trabajen juntos. Solo así podrán blindar los entornos donde los niños juegan y aprenden cada día. Prevención y denuncia: Las herramientas para el cambio Guanajuato tiene un alto número de denuncias. Esto indica que existe una mayor cultura de reporte en comparación con otros estados. El gobierno estatal cuenta con el Escuadrón Antiextorsión y la línea especializada 800 TE CUIDO. Estos mecanismos ofrecen una atención más rápida que el número 911. Sin embargo, el sistema de justicia todavía debe mejorar sus protocolos. El objetivo debe ser proteger siempre el interés superior de la niñez. La solución real requiere fortalecer la comunicación en casa. Los padres deben aprender a identificar señales de alerta en sus hijos. Un cambio repentino de humor o el aislamiento son señales clave. Detener la extorsión no es solo una tarea policial. La protección de los niños es el termómetro que mide la verdadera seguridad de una sociedad. El compromiso debe ser total para recuperar la tranquilidad de las familias guanajuatenses. Compartir Navegación de entradas Los Reyes Magos y FSPE Guanajuato llevan alegría a comunidades TUA AICM 2026: cuánto sube la tarifa y cuánto pagarás