En una reciente alocución televisada, el mandatario venezolano Nicolás Maduro arremetió contra los medios de comunicación de Estados Unidos, acusándolos de difundir “noticias falsas” para desestabilizar a su país. Durante la inauguración de la Escuela Internacional de Liderazgo de la Mujer, Maduro afirmó que “todo lo que dicen es mentira” y exhortó a sus seguidores a utilizar las redes sociales para romper lo que calificó como un “veto y censura” mediática internacional.

El discurso del líder chavista no se limitó al español; instó a las mujeres venezolanas a difundir la “verdad de Venezuela” en múltiples idiomas, incluyendo inglés y wayúu. Según el mandatario, esta ofensiva comunicacional busca contrarrestar las narrativas que llegan desde Washington, en un momento donde la presión diplomática y militar sobre el Palacio de Miraflores ha alcanzado niveles críticos al cierre de este 2025.

ESCALADA DE TENSIÓN: EL DESPLIEGUE NAVAL Y EL SUPUESTO ATAQUE CON DRONES

Aunque Maduro no mencionó un reporte específico, sus declaraciones coinciden con un aumento significativo de la presencia militar estadounidense en el Caribe. Bajo el argumento de combatir el narcotráfico, Washington mantiene un despliegue aeronaval que Caracas interpreta como una amenaza directa a su soberanía. Recientemente, el presidente Donald Trump hizo alusión a un supuesto ataque en tierra contra infraestructuras vinculadas al tráfico de drogas, lo que ha generado una ola de especulaciones sobre operaciones secretas en suelo venezolano.

Informes recientes sugieren que un dron de la CIA habría atacado una instalación portuaria en la costa venezolana, supuestamente utilizada por grupos criminales como el Tren de Aragua. Mientras el Pentágono mantiene cautela sobre estos detalles, el gobierno venezolano ha respondido reforzando su retórica de defensa nacional, asegurando que el país es “libre de producción de cocaína” y que las acusaciones de “narcoestado” son simplemente pretextos para justificar una intervención extranjera.

Compartir