El plan de acción para hacer frente al arancel del 17 por ciento que Estados Unidos impuso al tomate mexicano contempla buscar nuevos mercados, incluyendo Asia. “Asia pudiera ser una buena oportunidad. Japón y Corea del Sur podrían ser algunos nuevos destinos”, dijo el director jurídico de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida, Gustavo Robles, consignó el diario Reforma. Otras medidas son otorgar valor agregado a la producción de tomate, mediante un proceso de industrialización, y la continuidad del esquema de exportación, estimó el directivo, luego de una reunión con autoridades de Agricultura y Economía. Se calcula que la medida que aplicará el gobierno estadounidense afectará a unos 50 mil empleos en el país, principalmente en los estados de Sinaloa y Baja California, los principales exportadores al país del norte. MERCADO COSTOSO El mercado asiático sería, de todos modos, indicó, muy costoso, por el transporte, pues a EU podían exportar sin el pago de aranceles. El nuevo impuesto, calculó, podría disminuir entre 15 y 20 por ciento la extensión de hectáreas de siembra tomatera. Robles Balderrama participó la víspera en un encuentro de productores con el secretario de Agricultura (Sader) federal, Julio Berdegué, y con el jefe de la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales en Secretaría de Economía, Víctor Aguilar. Ahí se reconoció el complicado panorama para la agricultura mexicana con la finalización del Acuerdo de Suspensión del Tomate que les permitía exportar sin el pago de aranceles. Explicó que aunque tuvieron el apoyo de más de 450 empresas estadounidenses e incluso de gobernadores de Arizona y Texas, así como de congresistas, la decisión tomada por el Departamento de Comercio “fue más política”. El abogado de la Asociación Mexicana de Horticultura aseguró que el mercado estadounidense requiere más de 3 millones de toneladas y su industria local produce apenas 600 mil. (Fotos: Tomadas de Reforma y La Jornada) Compartir Navegación de entradas Diálogo y colaboración con comunidades extranjeras Detectan a Trump insuficiencia venosa crónica