En México solo hay incertidumbre luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos ordenara reinstaurar el programa de devolución de solicitantes de asilo conocido como “Permanecer en México”.

El gobierno mexicano no ha dejado claro cómo va a proceder al respecto. Lo único que ha dicho el presidente Andrés Manuel López Obrador es que su país seguirá colaborando con Washington en materia migratoria, aunque afirmó que no se puede perpetuar la situación actual para siempre, consignó la agencia AP.

Estamos procurando ayudar manteniendo a migrantes en albergues. Sin embargo, esto no puede ser eterno, tenemos que ir al fondo y eso significa invertir para el desarrollo de los pueblos pobres”, dijo el jueves.

La preocupación se dejaba sentir en la frontera norte donde muchos trabajadores de los albergues — casi todos de la sociedad civil— se echaban las manos a la cabeza ante la posibilidad de una nueva oleada de migrantes varados ahí.

Durante la administración de Donald Trump, el impulsor del polémico programa, fueron devueltos más de 71 mil solicitantes de asilo para que esperaran su proceso en territorio mexicano y aunque la mayoría regresaron a sus países, algunos siguen esperado su turno para cruzar.

Además, desde principios de año aumentó la llegada de migrantes desde el sur y, a la vez, continuaron las devoluciones rápidas desde el norte por las medidas de salud pública impuestas por Trump con la pandemia -el llamado Título 42- y que continuaron con el gobierno de Joe Biden, añade la información de AP.

PREOCUPACIÓN EN LA FRONTERA

“Estamos muy preocupados porque hay mucha gente aquí”, indicó a AP María de la Luz Silva, desde Reynosa, ciudad fronteriza con McAllen de Tamaulipas, la región por donde se dan la mayor cantidad de cruces.

Silva trabaja en el albergue Senda de Vida, dirigido por su esposo, donde actualmente hay unos 400 migrantes, pero indicó que en un campamento informal cerca del puente hay unos 2 mil en condiciones preocupantes.

Los migrantes nos preguntan qué va a pasar con ellos, pero nosotros no tenemos aún respuesta porque no sabemos cómo va a funcionar todo”, comentó a la AP.

Según dijo, la única información les llegó de forma informal de funcionarios de la Patrulla Fronteriza estadounidense, aunque tampoco ellos tenían claro los pasos a seguir.

ESFUERZOS DE BIDEN

Biden suspendió el programa “Permanecer en México” -oficialmente llamado Protocolos de Protección al Migrante o MPP por sus siglas en inglés- en su primer día de gobierno, el 20 de enero de 2021, y ya ha anunciado que apelará el fallo que le obliga a reinstaurarlo.

Pero de momento deberá cumplir la orden judicial, aunque analistas estadounidenses prevén que lo haga a pequeña escala.

El primer efecto en la frontera fue la paralización de los cruces de solicitantes de asilo que formaron parte de ese programa MPP y cuyos casos la administración Biden aceptó reabrir.

VARADOS EN MÉXICO

En total más 13 mil 200 personas volvieron a entrar este año a Estados Unidos para, esta vez, sí quedarse allí durante su proceso. Otras 2 mil que ya estaban registradas y a punto de hacerlo se han vuelto a quedar varadas en México, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.

De forma paralela, el gobierno de Biden estaba permitiendo la entrada a personas en condición vulnerable, pero, según Silva, estos cruces terminarán a finales de agosto. Después, lo único que claro es que continuarán las deportaciones y expulsiones bajo el Título 42.

“Creemos que va a ser una situación muy fuerte, muy difícil”, dijo el padre Francisco Gallardo, director de la Casa del Migrante de Matamoros, en el extremo noreste de la frontera.

ALBERGUES LLENOS

Desde el albergue de Piedras Negras, en el centro de la frontera, alertaban de la falta de capacidad para atender a los llegaban y a los expulsados y también de la falta de información.

López Obrador ha eludido aclarar qué acciones se tomarán. Solo respaldó la postura emitida por la Cancillería la víspera en la que se subrayaba que el fallo judicial no obliga a México y que no tiene una implicación directa en su política migratoria.

Sin embargo, su gobierno ha reconocido que ya está en pláticas con Estados Unidos para evaluar los posibles escenarios y aunque el presidente subrayó que la situación actual no puede prolongarse para siempre, volvió a insistir en la necesidad de mantener buenas relaciones con el vecino del norte.

“Nos hemos propuesto ayudar al gobierno de Estados Unidos, lo vamos a seguir haciendo en el tema migratorio”, dijo. Eso sí, insistió en pedir que se abra un nuevo programa de para el flujo de trabajadores temporales a Estados Unidos y Canadá y en que se concreten las inversiones al desarrollo.

México mostró también un buen entendimiento con Guatemala, el país centroamericano que más se ha alineado con Washington para contener la migración.

El canciller Marcelo Ebrard recibió a su homólogo guatemalteco, Pedro Brolo, y volvieron a hablar de más coordinación frente a los flujos irregulares y de actualizar las leyes para la devolución de migrantes guatemaltecos, según un comunicado de la cancillería mexicana.

COLABORACIÓN CON TRUMP

México colaboró con toda la política migratoria de Trump con el argumento de que lo hacía por cuestiones humanitarias, la misma razón que esgrime ahora. Y más de 70 organizaciones civiles que pidieron a López Obrador rechazar la reinstalación del MPP también denunciaron en esa carta que su actuación hizo a México cómplice de acciones que pusieron en peligro a miles de migrantes y violaron su derecho a la protección internacional.

(Fotos: Tomadas de la agencia AP)

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