La NASA ha decidido que ya es hora de dejar de mirar lo obvio. La Misión Artemis II marcará un hito al llevar a cuatro astronautas a orbitar la Luna, con un interés especial en la cara oculta, ese lugar que Hollywood se ha encargado de llenar de alienígenas y bases secretas. En la realidad científica, este sitio es un tesoro geológico y radiofónico. Al estar protegida de las interferencias de la Tierra, la cara oculta es el lugar más “silencioso” del sistema solar, lo que la convierte en el sitio perfecto para que la Misión Artemis evalúe futuras instalaciones de radiotelescopios que podrían escuchar el origen del universo sin el ruido de nuestros celulares.

Pero no solo van a escuchar el silencio. Los astronautas de la Misión Artemis tienen la tarea de documentar cráteres que nunca han visto la luz del sol, donde se sospecha que hay depósitos de hielo de agua. Este recurso es el “oro líquido” del espacio, ya que podría transformarse en combustible para misiones a Marte o en soporte vital para futuras colonias. Básicamente, están yendo a ver si el patio trasero de la Luna tiene los suministros necesarios para que podamos mudarnos pronto. Es una exploración de alto riesgo que busca descifrar la historia volcánica y de impactos que la Tierra ha borrado con su atmósfera, pero que la Luna conserva intacta.

Geología extrema y el futuro de la exploración

La cara oculta es topográficamente muy distinta a la que vemos cada noche; es mucho más accidentada y carece de los grandes “mares” de lava. La Misión Artemis busca entender por qué existe esta asimetría tan marcada entre ambos hemisferios lunares. Los datos recolectados serán vitales para los Emprendedores Guanajuato y del mundo que ya están desarrollando tecnología aeroespacial, pues la logística de comunicación desde allá requiere satélites de retransmisión específicos, un mercado que apenas está naciendo.

Con Artemis II, la humanidad no solo está regresando a la Luna, está aprendiendo a vivir en ella. La seguridad de la tripulación y la precisión de los instrumentos en la cara oculta son los desafíos técnicos más grandes desde la era Apolo. Al final del día, la Misión Artemis es el ensayo general para convertirnos en una especie multiplanetaria. Si logramos entender los secretos que oculta esa masa de roca gris, el siguiente salto ya no será a nuestro satélite, sino al planeta rojo. Por ahora, nos conformamos con que traigan fotos en alta definición de lo que hay “del otro lado”.

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