Pese a una intensa lluvia, el público reunido en la Alhóndiga de Granaditas y sus alrededores aguantó y se dejó contagiar por la fiesta y ambiente mexicano del Ballet Folklórico de Amalia Hernández que se presentó la noche del martes en el marco de la 46 edición del Festival Internacional Cervantino (FIC).

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Al menos un par de horas antes de iniciar el espectáculo, el público seguidor ya había tomado por asalto el espacioso aforo del mítico edificio, escenario de un heroico episodio de la historia nacional. La Alhóndiga hirvió desde que se anunció que ahí estaría, una vez más, el Ballet Folklórico de México, según una reseña de la agencia Notimex.

El entusiasmo ciento por ciento nacionalista, en el marco del XLVI Festival Internacional Cervantino (FIC), se desbordó desde las primeras notas que anunciaron el inicio de la fiesta de música, baile y color.

El colorido de la noche, el aguante sereno y la manifiesta pasión por México fue mayor en las graderías que en el escenario, lo cual es mucho decir, pues el cuerpo de baile ofreció uno de sus más espléndidos y entregados conciertos de los últimos años. La lealtad guanajuatense merecía eso y muchísimo más, añade la reseña.

Vestidos multicolores, música nacionalista, la flauta de carrizo y el tambor que resuenan para llamar al venado, y las vistosas coreografías, entre otros elementos que dan sentido de identidad y pertenencia a los mexicanos, forman parte del rito artístico con el que el ballet ha conquistado millones de corazones alrededor del mundo desde hace medio siglo.

Los bailarines del Ballet Folklórico de México, agrupación que ha llevado las tradiciones de este país a más de 60 naciones ejecutaron con su ya clásica maestría y profesionalismo los bailes que hicieron vibrar al foro cervantino durante alrededor de 90 minutos; poco faltó para que las manos del público sangraran por los delirantes aplausos.

Los gritos de júbilo, vítores y silbidos festivos fueron constantes. Literalmente fue una función única e irrepetible. A pesar de las inclemencias meteorológicas, cuando tocó el turno a los veracruzanos, casi al final del espectáculo, éstos bailaron con la gracia propia de la gente de sangre caliente, y con lluvia y todo, hicieron con los pies el tradicional moñito.

Convertido en emblema de la mexicanidad por la labor de conservación y difusión de las tradiciones a través de la danza, este ballet volvió una vez más a los escenarios del FIC con un espectáculo que incluyó ocho números con música en vivo: “Los dioses aztecas”, “Guerrero”, “Revolución”, “Charreada”, “Fiesta en Tlacotalpan”, “Matachines”, “Danza del venado” y “Fiesta en Jalisco”.

Esta noche, la Alhóndiga volverá a vibrar con la presentación de la agrupación argentina 34 Puñaladas a partir de las 20 horas.

También se presentará el video mapping “Quizá Mañana de Cecilio Vargas en la Plaza San Roque con entrada libre.

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