Los casos de contagios de Covid-19 entre quienes ya han recibido una o dos dosis de una vacuna contra la enfermedad han llevado a varios usuarios de redes sociales a cuestionar la eficacia y la necesidad de las inmunizaciones.

Sin embargo, los expertos y la evidencia señalan que, si bien ninguna vacuna puede prevenir el 100 por ciento de las infecciones, son altamente efectivas para evitar la hospitalización y la muerte, consigna información verificada de AFP.

Casos de personas vacunadas que han contraído Covid-19 se han difundido ampliamente en redes sociales y publicaciones digitales como evidencia de que las vacunas no son efectivas para combatir la enfermedad y que, por lo tanto, no tiene sentido recibirlas.

“No se ustedes, pero yo jamás escuché que la vacuna contra el sarampión, polio, tétanos, etc., era para que te diera, pero no tan fuerte”, se lee, por ejemplo, en una entrada en Facebook publicada en junio pasado, que señala que una vacuna “es para evitar ser contagiado y punto”.

“Entiendo a esa gente que no se quiere vacunar”, apuntó un usuario en Twitter respecto del actor argentino Guillermo Francella, quien había recibido la primera dosis de una vacuna contra el Covid-19 antes de contraer la enfermedad.

DESINFORMACIÓN VIRAL

“Más pruebas de la estafa de las vacunas. No inmunizan, enferman y matan”, advierte un mensaje en Telegram, que hace alusión a un arzobispo uruguayo que se contagió tras recibir el esquema completo de vacunación.

En Argentina, uno de los casos más utilizados para distribuir mensajes contra las inmunizaciones fue el del periodista y conductor televisivo Mauro Viale, quien falleció el 11 de abril mientras cursaba una internación por covid-19, poco después de recibir la primera dosis de la vacuna Sinopharm.

En Brasil, fue el caso del actor Tarcísio Meira, quien había completado el esquema de vacunación en marzo pasado y falleció por la enfermedad en agosto, a los 85 años.

“El curioso caso de las ‘vacunas salvavidas’ que no evitan contagios ni casos graves”, se lee en una imagen que se compartió en Facebook e Instagram cuando se conoció su muerte.

Sin embargo, es esperable que se produzcan contagios -e incluso muertes- por Covid-19 entre la población vacunada, como explican especialistas.

PROTECCIÓN NUNCA LLEGA A 100%

Las vacunas contra el Covid-19 son efectivas para prevenir la infección, las enfermedades graves y la muerte”, explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

Sin embargo, “está previsto que se produzcan infecciones en vacunados. (…) Al igual que la mayoría de las vacunas [las del Covid-19] no son 100 por ciento efectivas.

A las infecciones que se dan en personas totalmente vacunadas se las denomina “infecciones en vacunados” y también “infecciones irruptivas”. Entre enero y abril de 2021 fueron notificados a los CDC 10 mil 262 casos de ese tipo en Estados Unidos.

Pero en el mismo periodo, unos 101 millones de personas habían recibido la pauta completa de alguna de las vacunas contra el Covid-19 disponibles en el país.

EFECTIVIDAD 70-90%

“Las vacunas contra el Covid-19 tienen entre 70 y 90 por ciento de efectividad, con un porcentaje de personas que, por más que se vacunen, se pueden llegar a contagiar. Eso depende del sistema inmune de cada individuo”, dijo a la AFP la doctora María Victoria Sánchez, investigadora del Laboratorio de inmunología y desarrollo de vacunas de Ibecu-CCT-Conicet, Argentina.

Remarcó que no es cierto que otras vacunas tengan 100 por ciento de efectividad, como se afirma en redes sociales.

Por ejemplo la vacuna de la influenza tiene una efectividad de entre 40 a 60 por ciento, y así y todo sirve como un método muy eficaz de protección contra la enfermedad”.

  • De acuerdo con datos de los CDC, una dosis de la vacuna triple vírica es 93 por ciento eficaz contra el sarampión, 78 por ciento contra las paperas y 97 por ciento contra la rubéola.
  • Dos dosis son 97% eficaces contra el sarampión y 88 por ciento contra las paperas.

El número de contagios entre los vacunados también puede aumentar en función de factores externos, como el nivel de transmisión comunitaria y la circulación de variantes en el territorio.

“COMO EN EL FUTBOL”

El pasado 11 de junio, en una presentación ante la Comisión Parlamentaria de Investigación que estudia la gestión de la pandemia por parte del gobierno brasileño de Jair Bolsonaro, la microbióloga Natalia Pasternak explicó este escenario comparando la vacuna con un arquero de fútbol.

¿Cómo sabemos que un arquero es un buen arquero? Nos fijamos en su eficacia, que es la frecuencia con la que atrapa el balón. Si tiene una buena eficacia en las pruebas clínicas [la vacuna] es un buen arquero. Pero eso no significa que sea infalible”, dijo Pasternak, quien también es presidenta del Instituto Questão de Ciência.

“Si el arquero tiene una defensa que (…) no lleva cubrebocas, que no hace distanciamiento social, que no respeta las medidas preventivas, van a llegar tantos balones al arco, van a circular tantos virus, que la probabilidad de que falle es mucho mayor”, añadió.

EVITAN CASOS GRAVES

“Estas vacunas son muy efectivas para evitar los casos graves. Esto significa que, aun contagiada, la persona tiene menos probabilidades de cursar una enfermedad mortal”, afirmó Sánchez a la AFP.

Aunque la tasa de mortalidad o la severidad del cuadro sea pequeña tras la inmunización (las vacunas Pfizer/BioNTech y Oxford/AstraZeneca han arrojado una protección contra la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte superior al 95 y 93 por ciento, respectivamente), esto no significa que no vaya a haber casos severos.

Flávio da Fonseca, virólogo del Centro de Tecnología de Vacunas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), Brasil, explicó a la AFP por qué.

“Dado que la tasa de mortalidad o de enfermedad grave es pequeña, muchas veces en los estudios con grupos limitados, incluso si incluyen a 30 mil o 40 mil personas, esas cifras acaban por no aparecer. Ahora bien, cuando se llega a 200 millones de personas [vacunadas] como es el caso de Brasil, eventualmente habrá gente que muera; no se podrá alcanzar el 100 por ciento de efectividad”, dijo el virólogo.

Y añadió: “Es esperable que algunas personas que han sido vacunadas terminen contrayendo la enfermedad, desarrollen eventualmente una enfermedad grave y eventualmente mueran”.

LOS OTROS FACTORES

La posibilidad de desarrollar una enfermedad grave también puede verse influenciada por factores específicos de cada paciente, incluso después de la vacunación:

“Por ejemplo, las personas que tienen una enfermedad inflamatoria, inmunosupresión, [que se someten a un tratamiento] que causa inmunosupresión, como el cáncer, y los extremos de la edad, como niños muy pequeños y ancianos”, detalló Da Fonseca.

“Este tipo de pacientes son particularmente susceptibles porque todavía no tienen un sistema inmunológico completamente desarrollado —en el caso de los niños muy pequeños—, o tienen un sistema inmunológico envejecido —en el caso de los ancianos”, agregó Da Fonseca.

Esto significa que, incluso después de la vacunación, el sistema inmunológico de las personas mayores puede “no actuar con la potencia que tiene el sistema inmunológico de un joven”.

(Fotos: Tomadas de la agencia AFP)

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