Redacción: Victoria Dueñas

La refinería clandestina asegurada la semana pasada por la Fiscalía General de la República (FGR) en Reynosa no solo albergaba una infraestructura de dimensiones industriales, sino que operaba a plena vista: la instalación se ubica a apenas 1.5 kilómetros de un cuartel de la Guardia Nacional.

El complejo, operado por el crimen organizado, contaba con al menos siete tanques verticales de gran volumen y 11 tanques móviles. La magnitud del equipamiento permitía que la planta fuera visible desde diversos puntos del concurrido Libramiento Sur Dos, a unos 7 kilómetros de la carretera a Monterrey, e incluso desde la propia sede castrense.

Una ruta conocida por el crimen

Aunque las autoridades no precisaron la ubicación exacta tras el operativo del viernes pasado —donde la FGR logró asegurar 3.7 millones de litros de hidrocarburo—, la planta se localiza al sur del cuartel militar.

Para acceder al predio se debe transitar por el Libramiento Sur Dos y desviarse hacia la Brecha El Becerro, un camino solo parcialmente pavimentado que es ampliamente identificado en la región como ruta de tráfico de migrantes, contrabando y narcotráfico. A 1.5 kilómetros de dicha desviación se encuentra la entrada principal al inmueble asegurado, rodeado por otros predios que también fueron confiscados.

🤔La refinería “no tan clandestina” asegurada en Tamaulipas “se podía ver desde el 2025 desde las instalaciones de la Guardia Nacional”, reporta Rosy Pereda, corresponsal en el estado.

Se ubica a unos kilómetros de la carretera a Monterrey, en Reynosa, en el libramiento Sur 2.… pic.twitter.com/ZD7lf8jRrQ— Azucena Uresti (@azucenau) July 28, 2026

Actualmente, las instalaciones se encuentran bardeadas y bajo estricta custodia del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, cuyos efectivos han bloqueado el paso en las brechas aledañas.

Señalan omisión de las autoridades

El hallazgo generó inmediatas reacciones políticas. Federico Döring, vocero del PAN en la Cámara de Diputados, cuestionó duramente cómo una infraestructura de esa escala pudo operar durante meses a la vista de las fuerzas de seguridad y de las autoridades locales.

“De ese tamaño tienen que estar involucradas todas las autoridades para que, viéndose la refinería desde la carretera, a plena vista, ni el Alcalde ni la Guardia Nacional se hayan dado cuenta”, aseveró el legislador, haciendo referencia directa al alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz.

La visibilidad del sitio era tal que la infraestructura de la refinería clandestina figuraba incluso en las imágenes satelitales de Google Maps desde febrero de 2025, lo que incrementa los cuestionamientos sobre la falta de detección oportuna por parte de los patrullajes e inteligencia en la zona.

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