Tras la muerte de 38 migrantes en una Estación Provisional del Instituto Nacional de Migración (INM) de Ciudad Juárez, el Gobierno federal elude responsabilidad y opta más bien por repartir culpas.

Primero, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, dijo que era responsabilidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Después, el titular de la Cancillería, Marcelo Ebrard, dijo que ya había llevado a los presuntos responsables a la Fiscalía General de la República (FGR).

Y este miércoles, el presidente López Obrador pasó las riendas de la tragedia migrante a la Secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez.

SEGURIDAD PÚBLICA “AL QUITE”

El tabasqueño dijo que la Secretaría de Seguridad dará informes del caso en las próximas horas y que la FGR va a actuar.

Y fiel a su estilo aprovechó para arremeter contra la prensa a la que calificó de amarillista por la cobertura del caso.

Sé que ustedes (prensa) están muy interesados en esto, más por el dolor que puede causar, el amarillismo, pero vamos a tener toda la información hoy, se les va a entregar, se va a hacer una rueda de prensa”, dijo.

Más aún, acusó que en las instalaciones del INM, donde dejaron encerrados a migrantes durante incendio, laboraba una empresa privada de seguridad.

(Gráfico: Tomado del diario Reforma)

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