Se destina más dinero para combatir las adicciones en México, pero los resultados no han sido los esperados; por el contrario, el consumo de estupefacientes aumenta. De acuerdo con información del diario Reforma, el Gobierno destinó más de 10 mil millones de pesos de 2011 a la fecha a las instituciones encargadas de la atención y prevención de las drogas. Pero, en ese lapso, el consumo aumentó hasta en un 220 por ciento. El Presupuesto de Egresos de la Federación destinó los 10 mil millones de pesos desde el 2011 a las tres principales instituciones del sector: los Centros de Integración Juvenil, la Comisión Nacional contra las Adicciones y el Centro Nacional para la Prevención y el Control de las Adicciones. Pero no hay buenos resultados, mostró Reforma. “Si yo tuviera una empresa y el encargado me presentara los resultados que el señor Manuel Mondragón ha presentando, yo le pediría su renuncia”, afirmó a Reforma, Catalina Pérez Corcuera, coordinadora del Colectivo de Estudios Drogas y Derecho, del CIDE. La semana pasada, recordó Reforma, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016 evidenció que entre 2011 y 2016 el uso de drogas por parte de jóvenes varones se elevó en un 125 por ciento, mientras que en las mujeres el alza fue de 220 por ciento. El indicador señaló además que, entre la población de 12 a 65 años, el crecimiento fue del 47 por ciento. Pérez Corcuera opinó que los resultados de la encuesta significan el “fracaso de la política mexicana de prevención del consumo de drogas y de la política de drogas en general”. “Es una política que ha estado basada en la prohibición y en el uso del derecho penal para tratar de prevenir todas las conductas relacionadas con drogas. Y la encuesta muestra que, además de todos los costos negativos, no se han generado los beneficios”, explicó la experta a Reforma. Según los informes de la cuenta pública, la mayor parte del presupuesto de prevención y atención contra las adicciones se destina a servicios personales. En 2016, por ejemplo, el porcentaje fue del 90 por ciento. Jorge Hernández, del Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas dijo a Reforma que no es necesario gastar más en prevención, sino gastarlo bien y cambiar el enfoque del tema. “Creo que las campañas de prevención del gobierno son anacrónicas, insuficientes, ineficaces y muy limitadas para un mercado mucho más sofisticado”, planteó.