🔊 Escuchar esto La posibilidad de conseguir las primeras vacunas contra el Covid-19 antes de final de año se concreta: después de Pfizer y BioNTech la semana pasada, este lunes la compañía estadounidense Moderna anunció que su vacuna es eficaz en 94.5 por ciento y planea fabricar 20 millones de dosis antes de que termine diciembre 2020. Esto significa que el riesgo de contraer el nuevo coronavirus se redujo en 94.5 por ciento en el grupo vacunado con respecto al grupo placebo de su gran ensayo clínico en curso en Estados Unidos, según el análisis de los primeros casos. En las pruebas realizadas por Moderna, 90 participantes del grupo placebo enfermaron de Covid-19, frente a cinco del grupo vacunado. Se desconoce todavía cuánto dura la protección que ofrece la vacuna de Moderna, algo que solo se conocerá con el tiempo. Pero si este nivel de eficiencia se mantuviera en la población general, se trataría de una de las vacunas más eficaces que existen, comparable a la de la rubeola, eficaz en 97 por ciento cuando se aplican dos dosis, y mucho mejor que la de la gripe (que ha oscilado en la última década entre el 19 y el 60 por ciento), según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. La vacuna de Pfizer y BioNTech tendría una eficiencia del 90 por ciento y la vacuna rusa Spoutnik V llegaría al 92 por ciento, según los resultados preliminares comunicados la semana pasada. TENDRÍA MEJOR DISTRIBUCIÓN Las autoridades sanitarias habían adelantado que un umbral superior al 50% ya sería una noticia alentadora. Moderna detalló que una vez descongeladas, sus dosis pueden durar más tiempo en un refrigerador de lo que se pensaba inicialmente, hasta 30 días, lo que facilitaría notablemente la logística de distribución. El Dr. Stephen Hoge, presidente de Moderna, acogió con beneplácito el “hito realmente importante”, pero dijo que lo más tranquilizador era tener resultados similares de dos compañías diferentes. “Eso debería darnos a todos la esperanza de que realmente una vacuna va a ser capaz de detener esta pandemia y con suerte nos devolverá a nuestras vidas”, dijo Hoge a la agencia AP. “No será sólo Moderna la que resuelva este problema. Va a requerir muchas vacunas” para satisfacer la demanda mundial, añadió. ASÍ SON SUS ENSAYOS La vacuna de Moderna, creada con los Institutos Nacionales de Salud, está siendo estudiada en 30 mil voluntarios. Entre los 11 casos graves de las 95 infecciones, todos pertenecían al grupo de placebo. Además, no se detectaron problemas de seguridad significativos. Los principales efectos secundarios fueron fatiga, dolores musculares y dolor en el lugar de la inyección después de la segunda dosis de la vacuna. La vacuna de la compañía de Cambridge, Massachusetts, está entre los 11 candidatos en las últimas etapas de pruebas alrededor del mundo, cuatro de ellos en enormes estudios en Estados Unidos. Tanto la vacuna de Moderna como la de Pfizer-BioNTech son las llamadas vacunas de ARNm, una nueva tecnología. No están hechas con el coronavirus en sí, lo que significa que no hay posibilidad de que alguien pueda contagiarse con las inyecciones. En su lugar, la vacuna contiene un trozo de código genético que entrena al sistema inmunológico para reconocer la proteína punzante en la superficie del virus. Estos resultados no han sido, sin embargo, evaluados todavía por científicos independientes. (Foto: Tomada de la agencia Reuters) Compartir