La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fijó una postura contundente tras la reciente captura de Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco. Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que Morena no es paraguas para delinquir, enviando un mensaje claro sobre la política de cero impunidad en su administración.

La detención del edil morenista ocurrió tras diversas investigaciones que lo vinculan con delitos graves. Según las autoridades federales, Rivera Navarro enfrentaba múltiples señalamientos por extorsión a empresarios y posibles nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La presidenta aclaró que la justicia actuará con rigor, sin importar el color del partido político al que pertenezcan los servidores públicos implicados.

Denuncias directas y el Operativo Enjambre

Sheinbaum reveló que ella misma recibió quejas de ciudadanos y empresarios de la región tequilera sobre las irregularidades en el municipio. Estas denuncias fueron fundamentales para robustecer las investigaciones lideradas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). En este contexto, la mandataria reiteró que Morena no es paraguas para delinquir y que su gobierno no protegerá a funcionarios que traicionen la confianza del pueblo.

El arresto se ejecutó como parte de una estrategia integral contra la corrupción en gobiernos locales. Junto al alcalde, fueron detenidos otros funcionarios clave del ayuntamiento, incluyendo mandos de seguridad pública. Este operativo demuestra que las instituciones de justicia cuentan con total autonomía para proceder. La mandataria enfatizó que Morena no es paraguas para delinquir, garantizando que cada prueba presentada ante los jueces será analizada conforme a derecho para evitar la impunidad.

(foto: especial)

Cero tolerancia ante vínculos criminales

La detención de Diego Rivera Navarro marca un precedente en la lucha contra la infiltración del crimen organizado en la política municipal. Sheinbaum destacó que la legalidad es una norma social indispensable para el país. Al confirmar que Morena no es paraguas para delinquir, la jefa del Ejecutivo Federal desestimó cualquier acusación de persecución política. La mandataria señaló que las investigaciones se basan en evidencias sólidas recabadas por la Fiscalía General de la República (FGR).

Finalmente, el Gobierno de México reafirmó su compromiso de limpiar las instituciones desde sus bases. El caso del alcalde de Tequila pone a prueba los mecanismos internos de vigilancia partidista y gubernamental. Con la premisa de que Morena no es paraguas para delinquir, se espera que continúen las revisiones exhaustivas en otras regiones afectadas por la delincuencia. La transparencia y el castigo a la corrupción seguirán siendo los pilares de la actual gestión federal.

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