(Fotografía:Especial)

Si este 21 de septiembre viste personas caminando con girasoles, rosas o tulipanes amarillos, no fue casualidad. Una tendencia que comenzó vinculada con una telenovela argentina de hace más de dos décadas terminó convertida en una tradición de redes sociales que cada año vuelve a aparecer en México y otros países de Latinoamérica.

Pero, ¿por qué tienen que ser amarillas? La respuesta pasa por “Floricienta”, la primavera en Argentina y el enorme poder que tuvieron TikTok e Instagram para rescatar una referencia de la cultura pop de los años 2000 y presentarla a una nueva generación.

Todo comenzó con “Floricienta”

El origen moderno de esta costumbre está relacionado con “Floricienta”, producción juvenil argentina estrenada en 2004 y protagonizada por Florencia Bertotti.

Dentro de la historia, las flores amarillas quedaron vinculadas con el deseo romántico de la protagonista de recibirlas de la persona que amaba. Esa idea fue llevada a una de las canciones más recordadas de la producción: “Flores Amarillas”.

Para quienes crecieron viendo la serie, el ramo amarillo quedó asociado con una ilusión romántica. Sin embargo, muchos años después la referencia encontró una segunda vida.

TikTok, Instagram y otras plataformas comenzaron a llenarse de videos que recuperaban la canción y planteaban una nueva tradición: regalar flores amarillas a una persona especial.

La tendencia terminó saliendo de Argentina y extendiéndose por diferentes países latinoamericanos, entre ellos México.

¿Y por qué precisamente el 21 de septiembre?

Aquí entra en escena la ubicación geográfica de Argentina.

El 21 de septiembre está tradicionalmente asociado con la llegada de la primavera en Argentina y otros países del hemisferio sur, por lo que la fecha encajó con la temática floral de la canción y terminó consolidándose como el día elegido por la tendencia.

En México ocurre algo distinto.

Nuestro país se encuentra en el hemisferio norte y septiembre marca la transición hacia el otoño, no hacia la primavera. De hecho, en 2026 el equinoccio de otoño ocurre el 22 de septiembre.

Aun así, las redes sociales trasladaron la tradición sin importar esa diferencia estacional. Por eso cada 21 de septiembre aparecen en México ramos amarillos, publicaciones, videos y memes relacionados con la fecha.

¿Qué significan las flores amarillas?

No existe un significado único u oficial.

Dentro de la tendencia de “Floricienta”, el ramo se relaciona principalmente con el amor, la ilusión romántica y el deseo de compartir una vida con alguien.

Con el paso de los años, el gesto dejó de estar limitado a las parejas. En redes también se le han atribuido significados relacionados con amistad, alegría, esperanza, energía, buenos deseos y reconocimiento personal.

Por eso actualmente pueden regalarse entre novios, esposos, amigos o familiares.

En pocas palabras: recibirlas no significa automáticamente una declaración de amor. El sentido depende de quién las entregue y del significado que ambas personas quieran darle.

El 21 de septiembre también es Día Internacional de la Paz

La fecha tiene además otra coincidencia.

Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Paz, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Expansión señala que esto ha permitido asociar también las flores amarillas con valores como esperanza, amistad y paz.

Sin embargo, conviene distinguir ambas historias: la tendencia viral contemporánea de regalar flores amarillas está principalmente ligada a “Floricienta” y a su posterior popularización en redes sociales.

¿También se regalan el 21 de marzo?

Sí, especialmente en México.

La tendencia ha generado cierta confusión porque en redes mexicanas también aparecen flores amarillas alrededor del 21 de marzo, coincidiendo aproximadamente con la llegada de la primavera en el hemisferio norte.

AS México señala que en el país se ha popularizado entregarlas tanto en marzo como en septiembre.

Así surgió una especie de adaptación mexicana: marzo coincide con nuestra primavera, mientras septiembre conserva la fecha popularizada originalmente en Argentina y posteriormente por las redes sociales.

No se trata, por tanto, de una festividad oficial ni de una antigua tradición mexicana, sino de una costumbre contemporánea impulsada por la cultura pop e internet.

Girasoles, rosas o tulipanes: el color es lo importante

La tendencia tampoco exige una especie específica.

Entre las flores que suelen regalarse aparecen girasoles, rosas, tulipanes, margaritas, gerberas, orquídeas y claveles.

El elemento que las une es el amarillo.

Así, una canción de una telenovela argentina estrenada hace más de 20 años terminó convirtiéndose en una tradición que llena las redes sociales y las florerías cada septiembre.

Y quizá esa sea la parte más curiosa: muchas de las personas que hoy reciben su ramo ni siquiera habían nacido cuando “Floricienta” se estrenó en 2004.

Compartir