El fútbol europeo se encuentra nuevamente bajo los reflectores por motivos extradeportivos. Tras el encuentro de octavos de final entre el Benfica y el Real Madrid en Lisboa, la UEFA abrió una investigación formal contra el jugador argentino Gianluca Prestianni. Por esta razón, el organismo busca determinar si el futbolista profirió insultos racistas contra el brasileño Vinícius Júnior. El partido tuvo que ser detenido durante 10 minutos por el árbitro, activando el protocolo oficial de la FIFA ante actos discriminatorios. Asimismo, este incidente ha provocado una respuesta contundente de las máximas autoridades del balompié.

En cuanto a las posibles consecuencias, las sanciones UEFA y FIFA racismo podrían ser ejemplares en esta ocasión. Según el Código Disciplinario de la UEFA, un jugador que incurra en comportamientos discriminatorios enfrenta una suspensión mínima de 10 partidos. De esta manera, Prestianni podría quedar fuera de las competiciones europeas por el resto de la temporada si se confirma la agresión. Además, el Real Madrid ya ha presentado pruebas adicionales ante la UEFA, incluyendo testimonios de jugadores como Kylian Mbappé, quien asegura haber escuchado los insultos de forma directa.

La “Ley Prestianni” y el protocolo de tolerancia cero

Lo más relevante de este caso es la posible creación de nuevas normativas para evitar la impunidad. En consecuencia, la FIFA analiza implementar lo que ya se conoce en los medios como la “Ley Prestianni”. Esta regla sancionaría específicamente a los jugadores que se cubren la boca con la mano o la camiseta para insultar y evitar ser leídos por las cámaras. Por otro lado, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, felicitó al cuerpo arbitral por detener el juego en Lisboa. Por lo tanto, se reafirma que bajo su gestión “si hay racismo, no hay fútbol”.

Finalmente, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha solicitado que la investigación sea exhaustiva y que no se deje pasar este acto como un simple “lance del juego”. En resumen, el mundo del deporte espera un fallo que marque un antes y un después en la lucha contra la discriminación. No obstante, el Benfica ha salido en defensa de su jugador, alegando una campaña de difamación en su contra. De igual forma, la resolución de este caso definirá la severidad de las futuras sanciones UEFA y FIFA racismo. Así pues, el fútbol enfrenta una prueba de fuego para demostrar que sus valores de respeto son reales y efectivos.

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