La empresa Aldesem, una de las constructoras del fallido Paso Exprés de Morelos, se ha adjudicado muchos contratos en todo el país, pero le va mal en sus obras.

La firma construyó la polémica autopista Mazatlán-Durango, donde incumplió con disposiciones normativas en planeación, programación, presupuestación, licitación, contratación, ejecución y pago de las obras públicas, conforme reportes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), consignó el diario Reforma.

También participa en el Túnel Emisor Poniente, obra con rezago y opacidad en su gasto, añadió el rotativo.

Aldesem, dice la investigación de Reforma, es filial de la española Aldesa, empresa vinculada en España con donativos ilegales al Partido Popular (PP) que coincidían con adjudicaciones de obras públicas cumplidas además con sobreprecio.

En 2013, la empresa figuró en la famosa “contabilidad B” o “Caja B” del ex tesorero Luis Bárcenas como una de las firmas donantes del PP.

Los donativos registrados por Bárcenas coincidían con adjudicaciones de obras públicas a esas empresas, según medios españoles, dice la investigación de Reforma.

El vicepresidente de Aldesa, Juan Manuel Fernández, habría donado hasta 200 mil euros al PP durante varios años.

En mayo de 2003, Bárcenas apuntó un donativo de 18 mil euros a nombre de Fernández. Al día siguiente, Aldesa recibió una adjudicación de 1.3 millones de euros firmada por el Ministerio del Medio Ambiente.

El 10 de diciembre de ese mismo año, tras recibir un donativo de 24 mil euros, el Ministerio de Fomento adjudicó a la constructora una obra pública en Valencia por un valor de 47.2 millones de euros, según el diario local Levante.

Y un día después, el 11 de diciembre, el Gobierno del ayuntamiento de Xátiva, Valencia -también gobernado por el PP-, seleccionó a la constructora, de entre 36 empresas concursantes, para la realización de un proyecto de urbanización, añadió la investigación de Reforma.

La propuesta de Aldesa era la más barata, pues rebajó hasta 29 por ciento el costo inicial de la obra. El Gobierno pidió comprobar los gastos y, tras recibir la justificación, avaló el plan de la empresa.

Al final, luego de varias modificaciones durante la construcción, el proyecto terminó saldándose con un 49 por ciento de sobreprecio, indicó el diario Levante, según la investigación de Reforma.

En la denuncia que interpuso el diputado panista Javier Bolaños contra el Secretario Gerardo Ruiz Esparza por el socavón en la vía refiere que, durante la construcción y luego de la inauguración de la obra, se suscitaron hechos que demuestran irresponsabilidad de los encargados de la empresa.

Según Bolaños, Aldesem provocó daño ecológico en el Parque Chapultepec, en la ruta del Paso Exprés, por descuido y falta de pericia.

En tanto, Ruiz Esparza dijo que su cargo está en manos del Presidente y añadió que, con la indemnización que darán a los deudos de las víctimas del socavón, “no se está haciendo por alguna cosa más que por el mal rato que pasaron”.

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