Redacción: Victoria Dueñas Seguramente te ha pasado: caminas por las calles de León, vas en el camión o paseas por el centro, y de repente escuchas a alguien hablar en un idioma que no entiendes del todo, pero que suena musical, profundo, antiguo. No es un idioma extranjero traído de otro continente: es la voz original de esta tierra. A veces asumimos que los pueblos originarios están en libros de historia o en museos, pero la realidad es que están caminando entre nosotros, adaptándose a la ciudad, migrando, trabajando y luchando para que sus palabras no se apaguen. Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas (9 de agosto), nos echamos un clavado a los datos de lo que nos queda en México y a un programa súper interesante que busca conectarnos con estas raíces desde la experiencia viva, no desde el discurso aburrido de oficina. 📊 ¿Qué nos queda? Los números de nuestra identidad en México Para entender el tamaño de lo que estamos en riesgo de perder, basta con mirar las cifras: Más de 23 millones de personas en México se autoreconocen como indígenas (casi el 19% de la población nacional). 7.3 millones de personas hablan alguna lengua indígena. 68 agrupaciones lingüísticas con 364 variantes existen en el país. ¡Somos una potencia de diversidad lingüística! La cruda realidad: Según el INALI, más del 60% de estas lenguas están en riesgo de desaparecer. Cuando muere un idioma, se pierde una forma única de entender el amor, la naturaleza, las estrellas y la medicina. En el caso particular de Guanajuato, aunque tendemos a pensar que es un estado puramente mestizo o industrial, la resistencia indígena está viva a través de dos comunidades principales: los chichimecas jonaz (hablantes de úzá’) en el noreste del estado y los otomíes (hablantes de hñöhñu) en zonas del sur y centro. De las estrellas al transporte público: Lo curioso que no te contaron ¿Qué pasa cuando una persona indígena tiene que dejar su comunidad y venirse a vivir a una ciudad industrial como León? ¿O cómo veían el cielo nocturno nuestros antepasados antes de que existieran las pantallas y las luces de la ciudad? Ahí es donde la conversación se pone buena. Preservar una cultura no es solo guardar vasijas de barro; es entender sus sueños y su memoria. El proceso de diálogo y consulta sobre la Propuesta de Iniciativa de la Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos se encuentra en su etapa informativa, en la que personal del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) entrega, de manera directa, a… pic.twitter.com/BoWHo8IVmC— INPI (@INPImx) July 30, 2026 Si quieres salirte de la rutina y aprender algo que de verdad te cambie la perspectiva, te dejamos tres momentos clave en los que podrás vivir esto de cerca (y todos son de entrada libre): 1. Los rostros de quienes caminan entre nosotros (Exposición) ¿De qué va? Muchos migrantes indígenas viven hoy en León, cruzando los mismos puentes y calles que tú. La artista Paulina Vaqueiro captura en Sueños de migración sus miradas, historias y aspiraciones en la ciudad. 📅 ¿Cuándo? Jueves 6 de agosto | 18:00 hrs. 📍 ¿Dónde? Vestíbulo de la Biblioteca Central Estatal (León). 2. Conversatorio: ¿Cómo se rescata un idioma que pocos hablan? ¿De qué va? Imagina el reto de ser educador y enseñarle a niñas y niños a hablar hñöhñu o úzá’ cuando todo el mundo a su alrededor habla español y ve TikTok. Educadoras comunitarias del CONAFE van a sentarse a platicar sus experiencias reales “desde la trinchera”. 📅 ¿Cuándo? Viernes 7 de agosto | 18:00 hrs. 📍 ¿Dónde? Sala José Vasconcelos, Biblioteca Central Estatal (León). 3. Leer el cielo como lo hacían los antiguos (Encuentro de saberes) ¿De qué va? Este es probablemente el plan más mágico. Úbo niji ndi under máni ézá’r es una jornada en una zona arqueológica para escuchar los relatos, mitos y formas en que los pueblos originarios interpretaban las estrellas y el universo. 📅 ¿Cuándo? Sábado 15 de agosto | 16:00 a 21:00 hrs. 📍 ¿Dónde? Zona Arqueológica de Arroyo Seco (Victoria, Guanajuato). 💡 ¿Qué nos toca hacer a nosotros para resguardar esta identidad? Salvar las lenguas y la identidad de nuestros pueblos no depende solo de las instituciones; empieza en el día a día: Aprender y nombrar bien: Desechar términos despectivos. Valorar que escuchar a alguien hablar en hñöhñu, náhuatl o mixteco en la calle es un privilegio de diversidad. Consumo consciente e informado: Detrás de una artesanía, un tejido o un relato no solo hay trabajo manual, hay siglos de visión del mundo. Paga lo justo y escucha su historia. Consumir su cultura: Acércate a la música, literatura traducida y charlas sobre pueblos originarios. La mejor forma de mantener viva una voz es escuchándola. Compartir Navegación de entradas Club León despierta y consigue su primera victoria del Apertura 2026 ante Pachuca