🔊 Escuchar esto Al menos dos muertos y cuantiosos daños materiales dejó el huracán “Michael” en su paso por zonas de Florida, donde inundó calles y puertos, mientras que sus fuertes vientos arrancaron árboles y tejados. El considerado huracán más potente registrado nunca en la franja del noroeste del estado, una zona conocida como Panhandle, dejó un amplio rastro de destrucción y la muerte de dos personas. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa Este jueves, el poderoso fenómeno cruzará los estados de Georgia con rumbo a las Carolinas del Norte y Sur, las cuales siguen recuperándose de las inundaciones provocadas por el huracán “Florence”. Casi un día después de tocar tierra en una costa con playas de arena blanca, aldeas de pescadores y bases militares, “Michael” perdió fuerza. El huracán de categoría 4 pasó a ser una tormenta tropical en la madrugada de este jueves sobre el sur de Georgia y seguirá debilitándose durante la noche, aunque seguirá amenazando el sureste de Estados Unidos con intensas lluvias, fuertes vientos y posibles tornados. Un hombre falleció luego que un árbol cayó sobre una casa en Panhandle y, según la televisora WMAZ-TV, una niña de 11 años murió de forma similar en su casa en el suroeste de Georgia. Se espera que los equipos de búsqueda y rescate redoblen esfuerzos para llegar a las zonas más afectadas y comprobar si hay atrapados o heridos entre los escombros. El vórtice de “Michael” se ubicó a unos 40 kilómetros al este de Macon, en el centro de Georgia, a las 2:00 horas del jueves, indico el Centro Nacional de Huracanes en Miami. La tormenta tenía vientos máximos sostenidos de 96 kilómetros por hora y se dirigía hacia el noreste a 32 kilómetros por hora. Con el amanecer del jueves, los residentes en el norte de Florida comenzarán a ser conscientes del alcance del desastre. Los daños en Panama City y Mexico Beach, cerca de donde “Michael” tocó tierra el miércoles por la tarde, eran tan grandes que los árboles rotos y arrancados y las líneas eléctricas caídas estaban por todas partes. Los tejados salieron volando y las viviendas quedaron partidas por árboles caídos, mientras que torcidas señales de tránsito estaban tiradas sobre el piso y más de 380 mil viviendas y negocios se quedaron sin electricidad en el punto álgido del paso del huracán. [/read] Compartir